La semana
pasada hablábamos de la extraña preferencia por los autos con años de
curriculum frente a las actuales máquinas que vemos a diario. Y todos teníamos
un argumento tan sólido, como ese ancestro vehículo de nuestros sueños. Ahora
bien, muy pocos decíamos que los autos del presente iban a ser añorados solo en
el futuro, cuando ya tengan unas décadas de añejamiento, como si fuesen un buen
vino. Como muestra, de que el tiempo todo lo cura, les presento el Porsche 930
Turbo de 1974.
Un tema por
muchos resistidos en los automóviles es la tecnología. Si es muy moderno, todos
tenemos miedo que le sucede algún desperfecto y que solo lo puede solucionar la
casa matriz que está en Europa. Recuerden que les escribo desde el hemisferio
sur. Cuando aparecieron los autos con inyección de nafta, mi padre decía que si
le llegaba a ocurrir algo al auto, lo iba a tener que tirar, porque Don Julio,
el carburista de toda la vida, le había dicho que solo lo podía arreglar Dios.
Recuerdo el
calco en el parabrisas del Taunus ’79 “Motor
de Alta Compresión. Utilice solo Nafta Especial”. Eso era como decir que no
había ni que abrir el capot, porque adentro estaba el súper motor que solo se
podía arreglar en el concesionario oficial. ¿Y cuando llegó el motor con cuatro
válvulas por cilindro? Obvio que era una ventaja en todos los aspectos, pero
vaya uno a saber quien era el ingeniero que podía echarle mano al “complicado”
funcionamiento, si algo le pasaba a ese moderno motor de última generación.
Antes, los
motores eran muy simples, con una llave se podía desarmar medio auto, se
cambiaban las piezas defectuosas, se limpiaba el resto, se armaba y listo.
Teníamos auto para unos cuantos kilómetros más. La tecnología nos sacó ese
entretenimiento de fin de semana. Ahora a lo sumo, a los autos nuevos, se los
puede lavar con jabones y ceras especiales y esponjas ecológicas, sin derrochar
agua y en horarios que no moleste al vecino. Ahora entiendo porque decimos que
antes era mejor…
Imaginen
cuando Porsche lanzó su primer turbo. A principios de la década del ’70, la
producción se basaba en el Porsche 914 que vimos en el último capítulo y el mítico 911 que era equipado con el
motor de 2.7 litros .
En busca de mayor potencia, para 1973 se presentan las versiones RS 3.0 y RSR
3.0. Sin embargo, la famosa crisis del petróleo, hacía que los ingenieros
piensen en como aumentar la potencia, tratando de mantener el consumo.
De ahí surgió la idea de proyectar un motor con turbo.
La
experiencia de los motores turbo, estaba dada por las competencias en la serie
Can-Am, donde los Porsche había desarrollado potencias cercanas a los mil
caballo. El prototipo se presentó en el Salón de Frankfurt de 1973 y la versión
definitiva en el Salón de París del año siguiente. Los mayores problemas de
fiabilidad y de las altas temperaturas que generan estos motores estaban
resueltos en el Turbo KKK. También presentaba inyección electrónica K-Jetronic,
y encendido electrónico HKZ. Todo este conjunto tecnológico hacía que la
potencia sea de 260 CV. Pero eso sí, olvídense que Don Julio lo ponga a punto….
La caja de
cambio era de solo cuatro marchas, debido a que los engranajes se debieron
reforzar aumentando el tamaño. El resultado dio que no haya lugar para una
quinta marcha en la carcaza de la caja de cambios. Como la velocidad final trepó
a los 250 km/h ,
hubo que hacer un trabajo en la aerodinámica, que consistió en el
ensanchamiento de los guardabarros para recibir los nuevos Pirelli P7 (bajo
pedido), un nuevo spoiler delantero y un alerón trasero, casi unificado con el
capot, que permitía la refrigeración del nuevo motor.
En un
principio solo se ofrecía en versión coupé, debido a la torsión que presentaba
tanta potencia. En 1977 el motor fue llevado a los 3.3 litros y en 1986 se
presentaron las versiones Cabrio y Targa que se mantuvieron en producción hasta
1989, año en que cesó el 930. El resultado en todos eso años fue bueno,
considerando que en un principio, los clientes veían con recelo a la nueva
tecnología. El principal argumento, era la desconfianza de los clientes al
Turbo y a la brusquedad del mismo para entregar la potencia. En cuanto estos
paradigmas se derrumbaron, todo amante de Porsche quiere un Turbo, como el próximo modelo que va a ser el 924
Las fotos
son de la miniatura del fascículo 24 del coleccionable Car Collection,
editorial DelPrado. Tiene varios defectos, como el exceso de pintura, la falta
de limpiaparabrisas trasero, las luces traseras pintadas, las manijas son una
sola pieza con las puertas… Pero la verdad es, que como tienen un par de años,
me cae muy bien. Si quieren comparar, vean el video.
Saludos para
todos, nos vemos en La Autopista.
Muy buena pieza este Porsche, y mas en un color un tanto discreto para él, pero lo que es la miniatura me agrada y mucho, no como el Auto real, como suele pasar en la mayoría de modelos.
ResponderEliminarUn saludo
Hola Seat, creo que el rojo se ha convertido en el color de los superdeportivos. La agresividad de estos autos pide sangre?
EliminarSaludos!!!!
hola vasco, la verdad es que yo también descreo de las nuevas tecnologías.
ResponderEliminarpero el futuro es ahora y ya estamos acá,
todo es tan moderno que los autos tienen hasta fecha de vencimiento.
ya no existe el auto duro tipo falcon que duraba 20 años.
es terrible pero si compra un bora o un toyota, lo anda 50,000 en dos o tres años, y tiene que cambiarle motor, ruedas y amortiguadores,
le sale más barato venderlo y comprar uno nuevo que pagar el taller.
es el mercado y las nuevas tecnologías que lo llevan por ese camino y si se compró el bora tiene que seguir el juego...
en cuanto al autito, la verdad es que hubo tantos 911 que los confundo.
me gustan más los viejitos y creo que este que muestra es mi preferido (no lo tiene en blanco?).
yo tengo uno de procedencia corgi, muy berretoso casi estilo bburago, pero tuned by gaucho, uno de mis primeros intentos de tunear un die cast.
Que cuenta Gaucho?!
EliminarHoy discrepo con ud... Ud cree que un Bora solo le dura 50.000 km, y que después debe hacerle el motor?.... Mi padre ha tenido la suerte de tener varios autos de esa franja y le ha hecho miles de kilómetros, tanto en ruta como en ciudad y nunca ha tenido problemas. Hasta las cubiertas (de buena marca importadas) le han durado poco más de 100.000 km.
Obvio que han tenido inconvenientes, que como decía en la entrada uno no puede arreglar como lo hacía hace años, pero esos inconvenientes siempre fueron mínimos, por ejemplo subir o bajar un vidrio eléctrico o un cierre centralizado que no funciona.
Pero de motor, frenos, suspensiones o el tan temido embrague, nunca le han traído problemas.
Creo que ese mito se lo podemos dejar para otros autos.
Hace poco leí que nuestros abuelos, le hacían los motores a las viejas cupecitas cuando estas llegaban a los 20.000 km y hoy, un auto moderno puede hacer diez veces ese número sin abrir la tapa. Sin embargo, en el inconciente colectivo, los autos de antes duraban más. El periodista decía que en parte era porque antes para hacer 20.000 km se tardaban 10 años y hoy se hacen solo en uno.
En ese segmento de autos, la gente cambia de autos cada 3 o 4 años, por la cantidad de kilómetros que tiene, no porque los mismos le traen problemas.
Espero su acertada respuesta.
Saludos Gaucho!!!!!
hola vasco, le aseguro que hablo del bora con conocimiento de causa,
Eliminarsi quiere le doy el teléfono de la persona que vendió el bora para no gastarse esa plata.
o para gastarse la plata pero en un auto nuevo y no en un auto de dos años.
ojo: el hombre hace lo que diríamos "manejo fuerte", por eso debió cambiar tantas cosas, pero para él ese uso es normal.
es correcto que antes había que hacer motor cada tanto, yo también he leído ese editorial.
Gaucho: es muy dudoso que las grandes automotrices no puedan hacer autos para 200.000 km sin inconvenientes. Obvio que debe haber casos como el del chino que hizo romper su Lamborghini porque no se lo podían reparar, pero un auto como un Bora, Megane II, Focus o cualquiera de gama media alta puede durar mucho más de lo que imaginamos....
EliminarSaludos!!!!!
Preciosa miniatura. Tener un 911 Turbo el sueño de cualquier apasionado del automovil.
ResponderEliminarSaludos!!!
Hola M.Sport, creo que Porsche es una gran marca, pero por acá no hay fanáticos de la marca. Obviamente nuestra realidad económica nos pone en muy lejos de estos autos. Sin embargo, le tenemos un respeto casi Papal. Y obvio que me gustaría manejarlo!!!!!
EliminarSaludos!!!!!
y si se calentaba el motor uno siempre puede llevar unos choricillos para asar en esa gigantesca parrila trasera.
ResponderEliminarHablando(o escribiendo en serio) me encanta tu pieza de coleccionista y por supuesto el auto original, las aletas traseras sobredimensionadas, las llantas y también la grafía Turbo en cursiva.
Es un auto que impone respeto, desde luego no parece para pusilánimes.
Hola Xavi!!!! Cuando el motor se lo llevó a 3.3, el alerón se integró más al capot y se agrandó. En ese momento uno podía hacer media res ahí arriba sin inconvenientes.....
EliminarSiempre caen bien las versiones de autos que toman anabólicos....
Saludos!!!!!!
Como dice Xavi, el alerón trasero sirve de parrilla, ¡es inmenso! Pero me gusta mucho, como también el babero.
ResponderEliminarEs que es un 911, y con eso está todo dicho; un auto que, como yo, acaba de cumplir 50 añitos.
Y, como Juanh y como Fito, es del '63:
http://www.youtube.com/watch?v=7IitTzwTNyQ
Abrazos!
http://juanhracingteam.blogspot.com.ar/
Juanh, buscate el 3.3, y vas a ver lo que es un alerón inmenso....
Eliminar50 años!!!! Lo pario, que tiene sus años... el 911, por supuesto!!!!!
Saludos!!!!!
Tengo claro que uno clásico para los fines de semana, pero para diario póngame un coche actual...
ResponderEliminarYa parece que nadie se acuerda de los cambios de aceite cada diez mil kmts (o menos) cuando ahora se hacen como mínimo a los 20.000... ahora los coches son más económicos en su gasto de combustible, mucho más seguros (prefiero estamparme en un Smart antes que con un Porsche como el de hoy y lo digo en serio) y fiables.
Hay que dejar el romanticismo en esto, creo que tenemos flaca la memoria.
En cuanto a la miniatura, la verdad es que no me gustan casi nada los Porsches (soy más pro italiano) pero éste creo que cumple para lo que cuesta.
Saludos!! y, como siempre, buen artículo!
Antonio, creo que en tus palabras han definido todo. Hoy a un auto se le abre el capot, solo para ponerle agua pra el parabrisas.... Recuerdo cuando había que abrir tapita por tapita de la bateria para agregarle agua. Hoy la mía tiene 87.000 km y jamás le hice nada. Y con respecto a la seguridad no hay punto de comparación.
EliminarLo único de lo que carecen los autos actuales es romanticismo...
Saludos!!!!!
Usted es el "poeta del diecast", en este post me gusto mas la reseña que la replica que muestra.
ResponderEliminarCuando nos juntamos de vuelta con pizza y birra mediante ??
No es demasiado Don Tunning?
EliminarEn cualquier momento nos juntamos, con pizza, birra y alguna miniatura de por medio
Saludos!!!
Cuando era chico, mi abuelo nos platicaba que en 1927 él conducía un Modelo T al cual le echaba manteca al motor en lugar de aceite, lo cual era muy común en ese entonces, ya que en los pueblos no había una refaccionaria a la vuelta de la esquina, como ahora. El auto andaba como si nada. Como me hubiese gustado ver eso.
ResponderEliminarY.. La reseña salva al modelo, el cual de ninguna manera lo excluiría de la colección si fuese mío. Para mi sigue siendo un Porsche. El molde y las dimensiones se ven buenos a pesar de los demás defectillos.
Saludos !!
Hola Eddie, esos autos se arreglaban con un alambre y listo. Pero era común tener que "abrirlos" cada 15 o 20.000 km. Esa cantidad de kilometros que hoy la hacemos en un año, en aquella época era un distancia difícil de llegar.
EliminarY la miniatura apenas cumple. Se salva porque 911 hay por todos lados, pero son pocos los 930 en los blogs...
Saludos!!!!
Um super carro Vasco!
ResponderEliminarUm abraço
Gracias Rui!!!! La verdad que este es uno de los primeros superdeportivos de Porsche.
EliminarSaludos!!!!
No le voy a mentir, cuando escucho a gente pagando para que le conecten la computadora al auto para ver cual es la anomalía me da escalofrío... Ni hablar del chip y la centralita...
ResponderEliminarclaro que si uno tiene para un Porsche no hay pena al respecto, todo es exclusividad, tecnológica exclusividad... Muy cumplidor el modelo, si no es el Porsche más lindo raya cerca, muy cerca.
Como va Cabo? Eso es cierto, pero también sucede que muchos se aprovechan de la ignorancia que tenemos en el tema. A mí me quieren poner a punto el auto en la concesionaria con la computadora ($800). Con un amigo le limpié el cuerpo/mariposa con un lubricante y quedó mejor que de fábrica....
EliminarA mí también me gusta, bien musculoso...
Saludos!!!!!
http://www.taringa.net/posts/autos-motos/16420682/Coleccion-de-autos.html ESTA ES MI COLECCION si la visitas te lo agradezco.
ResponderEliminar