Tarde pero seguro voy
a tratar de cumplir con la premisa de Diecast Central. En este caso, había que
hacer una entrada con “Un Auto para recién Casados”. Un tema muy fácil, ya que
no es difícil elegir un gran auto, para una fiesta. Uno sabe más o menos, que
vehículos pueden ser y en base a esa idea que se va formando va buscando es
automóvil que lo lleve al altar. Lo que el marido no tiene en cuenta es que
esto del matrimonio es de a dos y que la mujer no tiene la misma mirada. Si no,
es muy difícil que elija este Cadillac Eldorado de 1953. ¡Qué vivan los
novios!!!!!
Admito mi total
ignorancia en el tema matrimonio, por lo que este tema tan sencillo, no lo es
tanto para mí. Los noviazgos y hasta los cortos concubinatos son muy distintos
a los matrimonios. Como que los papeles firmados predisponen de distinta manera
a las personas. Me imagino que al momento de ponerse de acuerdo para casarse,
mientras que el hombre piensa en como acomodar sus finanzas para vivir juntos,
la mujer piensa en la mega fiesta para mil invitados, así todos los seres
queridos la ven y también toda le gente que odia se entera de lo feliz que es.
Olvidemos el tema de
la casa, de la pintura, decoración, muebles, cocina, baño y todos los
etcéteras. Centrémonos en la fiesta, en esa ceremonia que da inicio a la
felicidad en pareja. Recuerden los casados, como fue la fiesta, todo lo que
tuvieron que hacer para estar de acuerdo. En primer lugar hay que elegir el
salón. A nosotros nos alcanza con que sea en el club del barrio, en el mismo
donde jugábamos a la pelota. Pero ellas quieren que el salón quede en su
barrio, sea majestuoso y con flamencos en la fuente.
Una vez que se tiene
alquilado el Madison Square Garden de turno, viene el tema del menú. ¿A quién
no le gusta, aunque no sea económico como antes, un pequeño asado? Pero claro,
una voz femenina sugiere de entrada jamón crudo con melón, después un carré de
cerdo agridulce o pollo al Strogonoff, platos que no son feos, pero que uno claramente
no elegiría en pos de una buena parrillada. Y la mesa de postres, debe ser como
para asesinar a todos los diabéticos de la fiesta, aunque nosotros nos
conformamos con un buen queso y dulce.
Otra cosa que nosotros
nunca miramos ni vamos a mirar es la decoración. ¿A quién le puede interesar
los centros de mesa, las flores, las cortinas o manteles? Exacto, a ellas.
Nosotros somos felices con que tenga piso, sin importar si a los dos segundos
de bailar, la polvareda no nos deja ver. Pero la cara de orto de la novia, si
las flores en lugar de rosas son rojas se puede divisar en medio de la peor
neblina londinense…
Podemos seguir
hablando por ejemplo de la lista de invitados. Nosotros estamos más que
contentos con ese puñado de amigos de toda la vida, pero ellas tienen que
invitar hasta la vecina de la amiga de la prima lejana del tío abuelo. También
está el tema de la ropa. Ellas buscan “el” vestido, que obvio que debe ser de
un diseñador que te lo cobra barato, con un riñón se puede pagar. Nosotros
somos capaces de utilizar el mismo traje raído que usamos todos los días para
ir a trabajar, pero claro, no hacemos juego con la señorita de nuestros sueños
y terminamos pareciendo pingüinos con esos jackets alquilados que son un asco.
Pero ellas contentas….
Pero yendo al tema en
cuestión de esta entrada, hasta la elección del auto es tema de discrepancia.
Estamos de acuerdo que llegar en el Fiat Duna del vecino no es lo más indicado
y mucho menos el Falcon del tío Roberto. El hombre busca el auto más moderno de
los amigos y con eso cree que está solucionado, pero no. La señorita tiene otra
idea en mente. Alquilar una limusina, un carruaje con 8 caballos o una Bugatti
Veyron que nos sale el riñón que nos quedaba.
Para acercar extremos
le ofrecemos un clásico, como este Cadillac. A la vista es el indicado: amplio
para el vestido, fácil para subir y bajar, vistoso, lindo para las fotos y más
limpio que el Falcon del tío. Igualmente ellas no están de acuerdo. ¿Cómo no
nos dimos cuenta que después de 14 horas de peluquería, su peinado corre
peligro en un descapotable? Y peor que eso, es llegar a la fiesta con algún
rastro de partícula de tierra en el blanco vestido. Eso es motivo de divorcio.
Por eso, lo mejor es
no casarse. No mentira, creo que lo mejor es ser feliz y mucho mejor si esa
felicidad se puede compartir. Pero por favor señoritas entiendan que nosotros
queremos estar con ustedes, no con la fiesta.
La miniatura pertenece
al fascículo 14 de la colección “Car Collection” de editorial DelPrado. En el video pueden ver a todos los modelos Eldorado. Y si quieren conocer la historia
del auto pueden ver el del año 1953 ya publicado.
Saludos y ya sabés que
te tirare del altar


















































