
Cada sociedad tiene características que las hace única. El
idioma, las costumbres, la ropa, son particularidades que buscan marcar la
diferencia con el resto, siendo esto, una manera de marcar el propio
territorio. Los vehículos también tienen su propia impronta, aunque los últimos
años, la famosa globalización ha acercado a cada pueblo. Sin embargo, hay
algunos países que mantienen una hábito que nunca van a abandonar. Son esos
países, como Australia, que conservan el volante a la derecha. De ejemplo les muestro
el Holden FE de 1956. Vean al por qué.

Se supone que el sentido de circulación data de mucho más
allá que la creación del automóvil. Los que saben, dicen que hay rastros
arqueológicos de la época de los romanos con evidencias de que los carruajes circulaban
por la mano izquierda. Incomprobable. Lo que si parece ser cierto, es que en
los años medievales, se utilizaba ese sentido, por el hecho de que la mayoría
de las personas son diestras, y en la mano derecha llevaban la espada, para
defenderse de cualquier ataque. Entonces, uno debe ir por la izquierda, para
enfrentar a otro caballero con la mano derecha.

Esa tradición al parecer se mantuvo por años, y los
carruajes reforzaron esta medida. Con la mano izquierda, el cochero llevaba las
riendas, y con la derecha, la más hábil, manejaba el látigo. Sin embargo, es
muy peligroso manejar dicho látigo del lado de los peatones y es mucho más
seguro llevarlo por el centro de la calle. A lo sumo, le sacaban la oreja al
cochero que venía de frente.

Esta práctica también era usada por los peatones, pero
cuando circulaban dos personas en el mismo sentido, el más pobre debía ceder el
paso al más rico, dejándolo pasar por la izquierda. Este ridículo hábito, se
mantuvo en varios países, pero cuando ocurrió
la Revolución Francesa,
nadie quería parecer rico, y todos caminaban pegaditos a la pared. Una década
después Napoleón llegaba al poder, con ansías de gobernar al mundo. Así fue que
a medida que iba ocupando territorios con sus carruajes
circulando de la mano
derecha, los pueblos sometidos, incorporaban el nuevo sentido de circulación.
Europa, en pocos años cambió, excepto Inglaterra que sigue conservando el
tránsito como hace cientos de años.
El inicio del Holden Fe, en el 48-215 que se fabricó desde
finalizada la Segunda Guerra,
hasta 1953. Se trataba de un auto diseñando por la GM, que tenía la intención de
comercializarlo bajo la marca Chevrolet. Se hicieron tres prototipos, pero los
ingenieros de Detroit, llegaron a la conclusión de que era muy pequeño, para el
mercado estadounidense. Entonces, la filial australiana, tomo dichos prototipos
y los adecuó a sus necesidades.
En Australia, se construyeron dos prototipos más, y se llegó
a la conclusión que sería el indicado para ese país. El modelo oficialmente se
llamaba 48-215, pero se lo conocía como FX, puesto que uno de los nombres
tentativos había sido el de Forex. Este auto, le dio un impulso a la fábrica
australiana, gracias a las más de 120.000 unidades que se produjeron en sus 6
años de fabricación. Su sucesor apareció en 1953 y se lo denominó Holden FJ.

El nuevo modelo, mantenía el espíritu de ser un “auto
australiano para los australianos”, haciendo énfasis en el nacionalismo
reinante, producto de la victoria de los aliados en la contienda mundial. Su producción
se mantuvo hasta 1956 y mantenía muchas similitudes con su antecesor, pero
mostraba un frente más agresivo, con una parrilla de forma horizontal y la base
mecánica era también similar. De este modelo, se hicieron versiones del tipo
furgón, muy útiles para el trabajo tanto de ciudad como rural.

En 1956, se decide dejar esta producción a favor de un nuevo
modelo mucho más moderno, el FE. El chasis era totalmente nuevo, con una
distancia mayor entre ejes, lo que le daba un mejor espacio interior para sus
ocupantes. También traía progresos en el tren delantero, que junto a cubiertas
más anchas, mejoraban el andar con respecto a los modelos anteriores. Otra
innovación técnica, fue la incorporación de una batería de 12V, en lugar de la
tradicional de 6V.
Exteriormente, lo más significativo, fue el hecho de ser el
primer auto de la marca, en tener el parabrisas enterizo y no de dos piezas
como todos sus antecesores. La carrocería era más baja, como indicaba la nueva
tendencia, lo que se traducía en una mejora aerodinámica. El modelo ofrecía
distintas versiones, desde la estándar que se caracterizaba por ser de un solo
color, hasta la clásica pick up de la época. Hasta 1958 se fabricaron más de
150.000 unidades, cuando una pasada en limpio del modelo, dio como origen al
nuevo Holden FC.
La miniatura corresponde al fascículo 25 de la colección
Taxis del Mundo de Editorial Altaya. En
el video, pueden ver la presentación
del Holden FE.
Saludos para todos y recuerden que el coleccionista debe
tener cuidado con
las cosas que hace.