sábado, 27 de julio de 2013

Fiat 500 (1936)

Esta semana tuve el agrado de conocer personalmente al Gaucho y su familia y por su puesto su colección. Lo que se dice, “un gustazo” que de no haber sido por las miniaturas, jamás hubiese ocurrido. Y como si fuese poco, no solo me convidó con el café y un budín casero exquisito, sino que también me dio letra, para que les presente el Fiat 500 de 1936. Gracias Gaucho!!!

La verdad es que estaba muy poco creativo. En realidad entiendo que sigo estando muy poco creativo, así que recurrí a pedir ideas para postear al Topolino y de ahí surgió el tema de los apodos. Tal vez antes, no había un departamento de Marketing que estudie a la población, para saber que nombre tiene más atractivo para un auto, así que las denominaciones surgían muchas veces desde la parte técnica del automóvil.

Por eso, no era de extrañar que cuando Fiat presentó su nuevo modelo en 1936, se lo denomine simplemente 500, debido a la escasa cilindrada del motor. Pero claro, no contaron con que desde los EE.UU se estaba produciendo una invasión. Desde los cuarteles de Disney, llegaba el comic de Mickey Mouse, que era conocido en la península itálica como “Topolino”. De ahí, a apodar con este seudónimo al nuevo modelo de Fiat, solo había un paso que se cubrió en un par de días.

Pero el 500 no fue el único que perdió su nombre oficial a lo largo de la historia. ¿Quién dice por ejemplo, ahí va un Volkswagen Beetle? Nadie. Para nosotros es un simple “escarabajo”. Y el New Beetle, es un “escarabajo nuevo”. No se habla más. Siguiendo con esto de los nombres, los autos populares son los más propensos a recibir los apodos. El Citroën 2 CV, es una “Citraca”, un “Cirulo”, un “Patito feo”, una “Citroneta” y tantos sobrenombres más.

Fiat, después del 500, parece que no aprendió mucho y se le ocurrió ponerle a su sucesor simplemente Fiat 600. “Bolita”, “Pelotita” y cualquier objeto de forma redonda, era el indicado para denominar al fiel 600. El Renault 4, cuando la casa del rombo denominaba a sus autos, solo con números, es otro claro ejemplo del ingenio popular. El “4 Latas” o “Renoleta”, fue más popular que su nombre original. Y el Citroën DS no existe, pero de los que hay mucho es del “Tiburón” o “Boca de sapo”.

Luego hay modelos menos populares, hablando globalmente, pero que en cada país han tenido su apodo. España tiene varios ejemplos, como por ejemplo el Biscuter, que en realidad era conocido como “Zapatilla” o el Seat 1200/1430 Sport denominados “Boca negra”. El “Milqui” es el Seat 1500, y el “8 y medio” es el correspondiente al Seat 850. Seguro que nuestros compañeros van a aportar muchos ejemplos.

En la Argentina, que tenemos la costumbre de apodar a todo los que se nos cruza ante nuestros ojos, teníamos nuestro propio “Milqui” que era el Dodge 1500. El “Toro” es el auto argentino por excelencia, pero uno muy popular era el “Gamba 28”. Cariñosamente teníamos al “Falquito” de Ford y estaba la “Chancha” de Dodge que era imponente. Y las pick up tampoco se salvan, o acaso ¿quién no conoce la Chevrolet “Sapo”?

Seguro que muchos de ustedes deben tener más ejemplos, que me gustaría que todos compartan. Y de paso que cuenten el porque de sus propios apodos. El mío no es una ciencia, ya que mi apellido es vasco, pero bien vasco, de los brutos. Siempre fue difícil que se lo aprendan, así que desde chico, me llamaban al grito de “Vasco”. El inconveniente es cuando estamos en familia, pegan el grito y todos nos damos vuelta.

El Topolino, fue el fruto de años de estudio y experiencias en hacer autos pequeños. El proyecto fue a largo plazo y había dos grupos trabajando para ver cual era el más factible. El resultado fue vehículo de dos plazas de reducidas dimensiones, pero cómodo para sus ocupantes, ya que el pequeño motor se encontraba por delante del eje delantero. Sus 13 HP lo dejaban circular a 85 km/h con un consumo hasta hoy envidiable.

En sus versiones 500, B y C se construyeron más de 500.000 unidades, hasta el cesó su producción en 1954, para dar paso al nuevo Fiat: el 600, más conocido como la “Bolita”.

Este modelo es de Grani & Partners del fascículo 4 de la colección “Autos Italianos” de editorial Hachette.

En el video pueden ver varios modelos de este simpático vehículo.

Saludos, y con el Topolino colocado voy a verlos la semana que viene!!!!

sábado, 20 de julio de 2013

Lancia Flaminia Super Sport Zagato (1964)

Hoy es 20, y como todos los meses, es día de Diecast Central, pero este mes es especial. En varios países alrededor del mundo, principalmente en Latinoamérica, se celebra “El Día del Amigo”. Para muchos, solo es una jugada comercial, para aumentar las ventas de lo que sea, para otros es la excusa perfecta para juntarse con los amigos a comer y tomar algo, riendo a la par hasta que la noche se termina. Para este blog, es el pretexto para mostrar al Lancia Flaminia Super Sport Zagato de 1964. Feliz día!!!!

Para los que no lo saben, el motivo por el cual se festeja el 20 de julio, tiene que ver con el hombre en la Luna. Resulta que cuando el Apolo XI alunizó, millones de personas alrededor del mundo estaban viendo las imágenes en directo, por los primitivos televisores en blanco y negro. Entre esos millones de espectadores, estaba el Dr Enrique Febbraro, quien tuvo el pensamiento de que por primera vez las personas estaban unidas, como si toda la humanidad fuese parte de la misión.

Este pensamiento, fue el disparador para conmemorar la amistad. Y para festejarlo, Don Enrique se dispuso a enviar mil cartas a distintas personalidades y organizaciones del mundo, solo en post de la amistad. Pero lo más raro no fue escribir las mil cartas y enviarlas, con todo lo que eso significaba hacerlas en 1969, sino que obtuvo cerca de 700 respuestas positivas, desde los rincones más lejanos del planeta. Por supuesto que esto fue un aliciente, para que cada 20 de julio, el Dr Febbraro repita la acción a distintos destinatarios hasta su muerte, recibiendo miles de respuestas. Obviamente, quien nunca le contestó una sola carta, fue la Nasa.

Y en esta comunidad de coleccionistas virtuales en la que estamos, también hay lugar para la amistad. Los miles de kilómetros de distancia que nos separan, no han sido obstáculos para que todos, estemos pendientes, no solo de la miniatura sino de cada uno de nosotros. Mails, llamadas y hasta encuentros, han sido fruto de esta amistad virtual de la que todos formamos parte. Y para mi gusto, eso es lo mejor que me ha dado, esta manía de juntar autitos…


Solo para poner de ejemplo, cuando ingresé a este ciber mundo, una de las primeras cosas que vi, fue todo lo que se ofrecía en otras partes del planeta. Era la misma sensación que tiene un niño, cuando pega la nariz a la vidriera de la juguetería, para ansiar esos juguetes que están tan cerca y a la vez tan lejos. El temor, el no saber como hacerlo y varias dudas más, a uno lo llevan a no animarse a hacer “click”, en esa miniatura que observa, religiosamente todos los días, en el monitor de su pc. 

Y ahí es donde aparecen esos amigos que aunque virtuales, se ofrecen a ayudar, como Cruiser, que me mandó prácticamente un manual de cómo debía hacer para comprar. Sin maldecir, por lo menos en los mails, me contestó cada pregunta absurda que le envíe. No solo me orientó como abrir las cuentas, sino que me asesoró en que tiendas buscar, pasando los links, y ofreciéndose como referencia, por si no me querían vender. Lo que se dice, un “Tipazo”.

Y obvio que una vez que hice click, tuvo que aguantar mi ansiedad, hasta que llegó la encomienda. No es que le mandaba un mail todos los días, durante el mes de espera. No, para nada… Y él como siempre, sin escribirme una sola puteada y respondiéndome enseguida. Es así, como uno descubre que tras cada uno de los apodos que tenemos, hay una persona siempre dispuesta a ofrecer esa amistad, que aunque virtual por la distancia, es muy valiosa y necesaria.

Entonces hoy, es un homenaje a todos ustedes, que están detrás de cada blog, cada mail, cada llamado y cada encuentro. Ustedes que son más importantes que cualquier miniatura, festejen con su amigo, llámenlo, salgan a comer y a tomar un trago, inviten a esa amiga que quieren que deje de serlo, y disfruten de este día.

Y para cerrar, les cuento que en ese primer viaje a través del atlántico, me trajo varias piezas, entre las que se encontraba esta bella Lancia de Norev. Como pueden ver en el video, valía la pena el riesgo y la espera.

Buena semana para todos y amigo, a tu lado estaré.

Un clásico devorando litros....

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