

Primero veamos como llegamos a este modelo. En 1907 un grupo de entusiastas se reúne en Nápoles para comercializar los modelos franceses Darracq en Italia. Pero esta idea, no tiene los resultados esperados, y deciden trasladarse a Milán y en 1910 fundan la Anonima Lombarda Fabbrica Automobili, más conocida por sus siglas, ALFA.
El primer coche es el denominado 24 HP, diseñado por Giuseppe Merosi y se convierte en un éxito de ventas debido a su confiabilidad y fácil conducción. Contaba con un motor de 4 litros y 48 caballos de fuerza. Estos se entregaban con distintos bastidores, que el cliente hacía carrozar a su gusto. Así se veían spider, biplazas, limousines, y el famoso torpedo.
Guiseppe, envalentonado por las ventas, diseña el 40-60HP con un motor de 6 litros y 70 caballos. Este vehículo vence en su categoría en la carrera Parma – Berceto. Sin embargo, a pesar de los éxitos, el estallido de la primera Guerra, provoca en 1915 una crisis económica en la empresa.
El mayor accionista pone en el directorio a Nicola Romeo, quien a pesar de la suspensión de la fabricación de automóviles, logra una recuperación, al haber enfocado a la empresa a los motores de aviación y material bélico.
A pesar de los éxitos, Jano se inclina a la construcción de un motor de 8 cilindros,
Por eso, a pesar de ser este modelo 8C 2900, uno de los considerados como autos más bellos de la historia y avanzado tecnológicamente,
la producción fue relativamente pequeña. El motor 8 cilindros tenía una cilindrada de 2905cc y entregaba 180CV: Tenía dos árboles de levas y era alimentado por dos carburadores Weber 42 BSI. Se estima que el modelo con el chasis corto podía desarrollar cerca de 185 km/h.
En 1938 se crea el Alfa Corse, con intención de participar en distintas competencias. Y este vehículo fue uno de los que más satisfacción le dio, ya que en 1936 había obtenido los tres primeros puestos de la Mille Miglia y en 1938 obtiene nuevamente la victoria. También ese año, lideraba cómodo las 24 horas de Le Mans, pero la rotura de una válvula le quito el ansiado triunfo, que si había obtenido su antecesor, el 8C 2300, entre 1931 y 1934.
Como siempre, les dejo distintas imágenes, un video y fotos de la réplica, correspondiente al capítulo 5 de la colección “Los más bellos Coches de Época”, edición argentina, editorial Altaya.
Saludos y será hasta el próximo encuentro!!!!!
a esto llamo un auto con "personalidad" !!!!!
ResponderEliminarno conocía este modelo, un tributo al buen gusto...DICHATO
ResponderEliminarHola!!!!
EliminarLa verdad que los autos de esa época gozan de un excelente gusto!!!!
Saludos!!!!!!!