viernes, 11 de noviembre de 2011

Bentley EXP Speed 8 (2001)

¿Qué mejor que una marca clásica para una competencia clásica? La conjunción de ambas, hace que el público se acerque en masa para ver esa comunión, y las fábricas toman esa situación como una oportunidad de posicionarse en la mente de los posibles clientes. Así fue como una marca legendaria pensó en volver a las 24 horas de Le Mans, luego de 50 años, para reverdecer los laureles del triunfo. El proyecto no era lo más factible del mundo, por eso la gente se estremeció de emoción al ver en el circuito de La Sarthe al Bentley EXP Speed 8 de 2001. A emocionarse...

En los primeros años de la competencia, Bentley era sinónimo de Le Mans. En la primera edición de 1923, el Bentley 3 Litros de Duff y Clement se quedaron con el récord de vuelta y culminaron en la cuarta posición. Pero al año siguiente la misma dupla, consigue la primera victoria de la marca, en la pista francesa. En 1927 son los pilotos Benjafield y Davis vuelven a llevar a lo más alto al 3 Litros. Un año después, Wolf Barnato y Rubin son los vencedores, pero con un Bentley 4.4 Litros. En 1929, otra vez Barnato, pero en compañía de Birkin, cruza la meta primero con un Bentley 6.5 Litros. En 1930, por tercera vez consecutiva, Wolf gana, pero acompañado de Birkin con el mismo 6.5 Litros. Y ese mismo año, Barnato que era presidente de Bentley Motors Limited, le gana al Blue Train.

Luego de estos éxitos, la escudería se disuelve, dejando los autos en manos privadas que siguen participando hasta 1933 pero sin mucha trascendencia. Hasta el reinicio de la competencia, luego de la 2 Guerra no hay noticias de la marca en suelo francés. En 1949, un viejo Corniche de 1939 llega en sexto lugar y al año siguiente un TT de 1934 arriba en el octavo puesto. Y en 1951, se produce la última participación en el siglo XX de la empresa británica, cuando un viejo modelo culmina en un muy deslucido puesto 22. Habría que esperar exactamente medio siglo, para ver un auto de la empresa fundada por Walter Owen Bentley, llegar al circuito de La Sarthe.

La 69ª edición de Le Mans presentaba varias incógnitas. Por el lado de los prototipos, la lógica decía que Audi conseguiría su segundo triunfo consecutivo gracias al R8, Cadillac quería revertir la imagen dada en el 2000, Chrysler daba ventajas con su LMP. También estaban los Panoz LMP07, los Dome con motor Judd, los Courage, MG que se presentaba en la divisional menor y Bentley que llegaba con lo justo. El sábado 16 de junio, a las 16 Hs como dicta la tradición y bajo un cielo amenazante, Ferdinand Piech dio la largada de la competencia. Aiello con el Audi marcador de la pole, picó en punta seguido por el Dome de Lammers, el Chrysler de Beretta y el Bentley de Brundle.

A las pocas vueltas, comenzó a llover y esto provocó un sinfín de trompos y accidentes que dejó a varios autos al costado del camino. Lammers debió entrar a boxes en la primera hora para reparar la trompa de su Dome. Brundle tomó la punta, pero enseguida fue superado por el Audi de Biela. También el Panoz, que en un momento había llegado a la punta, debió entrar a los pits por haber perdido una rueda. A todo esto los MG se mostraban veloces circulando en la cuarta posición. Pasada las 19 Hs, la lluvia se hizo más intensa y debió entrar el pace car, ya que no se podía circular a velocidad de carrera. Comenzada la noche, el cielo dio tregua y los autos, ya con ruedas slick, empezaron, a marcar una lógica. Primero estaba el Audi de Kristensen, segundo su compañero Capello y tercero el Bentley número 7 de Smith, quien poco iba a disfrutar de esto ya que debió abandonar, al prenderse fuego la unidad, quedando tercero el Audi de Herbert.

A media noche, el Audi número 2 debía cambiar el tren trasero completo, tarea que al equipo le llevo menos de 6 minutos!!!!! Adelante seguía el Audi de Biela, seguido de su compañero Pescatori y tercero se ubicaba el Bentley número 8 de Wallace. Pasado el mediodia, el líder se detiene para cambiar la caja, y los muchachos demostraron estar más que entrenados, ya que tardaron un poco más de 5 minutos, devolviendo la unidad al primer puesto en la pista. Un par de horas antes de la finalización debio entrar una vez más el auto de seguridad por un nuevo aguacero. Cuando todo parecía definido, al Bentley número 8 se le impuso un pase y siga de 4 minutos por no respetar las banderas amarillas, lo que hizo peligrar el último escalón del podio, pero la diferencia era cómoda con respecto al Chrysler Nº 16 y pudo conservar el tercer puesto.

Así fue como después de medio siglo la casa británica volvió a participar en Le Mans, obteniendo un honroso tercer puesto de la mano del Bentley Numero 8, conducido por  Wallace, Leitzinger y Van de Poele

Les dejo un video y fotos de la réplica perteneciente al número 49 de la colección “100 años de Sport Automóvil” editorial Altaya, edición Argentina.

Saludos y buen fin de semana!!!!!

sábado, 5 de noviembre de 2011

Duesenberg SSJ (1933)

Una de las cosas que más me atraen de los automóviles es su historia. Ver como de la imaginación de un diseñador o un ingeniero se llega a una máquina que luego el público ama u odia. Como se transforma en el legendario ganador de una carrera o en el mayor fiasco deportivo. Saber que hubo personas con una visión de futuro, que llevaron a que el automovilismo sea como lo conocemos hoy. Por eso quiero recorrer la historia de una de las compañías más emblemática de la industria automotriz. A principio del siglo veinte, había una marca y un modelo que combinaba la magnificencia obscena de la época, con la performance envidiable de los bólidos europeos. Todo eso era posible gracias al Duesenberg SSJ de 1933. Un verdadero Doozy

En 1885 Luisa Conradine, recientemente viuda, decidió dejar su pasado en Alemania e intentar hacer fortuna en América, junto con sus seis hijos Conrad, Wilhelmine, Caroline, Amalie y los más chicos Friedrich y August. Arribaron a Nueva York y se instalaron en Iowa. Fred y Augie hicieron sus estudios en escuelas técnicas para desempeñarse como técnicos en máquinas agrícolas y fabricantes de molinos de agua. A la edad 17 años, Fred funda una tienda de bicicletas en Rockford, mientras que su hermano Augie hace lo mismo en Iowa. En 1902, Fred comenzó una carrera como técnico responsable del desarrollo y piloto de pruebas en la fábrica de automóviles Rambler. Con la experiencia adquirida, en 1913 junto a su hermano Augie, funda la empresa Duesenberg Motor Company.

En base a sus conocimientos, lo primero que hacen, es desarrollar un motor de cuatro cilindros con válvulas horizontales, que gracias a la destacada labor del piloto Eddie Rickenbacker que lo coloca décimo en las 500 millas de Indianápolis de 1914,  captan la atención tanto de la industria como de los usuarios del automóvil, al tiempo que se desataba la Primera Guerra Mundial. Como toda industria, firmó contratos con el gobierno americano para la fabricación de motores para la aviación. Como no tenían mucha experiencia en el campo, consiguieron la licencia de Bugatti para construcción de un V16 de 500 CV. Para ello se expanden a una nueva planta en Nueva Jersey. También construyen motores para la marina de 8 cilindros y un motor de 4 cilindros para la industria agrícola. Al finalizar la Guerra, venden la planta a John Willys (Les suena Jeep?) y se trasladan a Indianápolis donde fundan en 1920, Duesenberg Automobiles and Motors Company con la intención de fabricar y comercializar autos de turismo.

El primer automóvil es el Modelo A, presentado en 1920. Era el primer auto de serie, que incorporaba un 8 cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas y frenos hidráulicos en las cuatro ruedas. Todos estos avances y la producción artesanal, hicieron que fuese el auto más caro del momento, por lo que sus pocos clientes eran personalidades del espectáculo y de la alta sociedad, algo que ayudó a cimentar las bases de su reputación. Paralelamente, convencidos de los beneficios que les daría, desarrollaban distintos vehículos de competición. En 1920, Tommy Milton, establece un nuevo récord de velocidad al alcanzar los 251 km/h a bordo de un vehículo de la marca y al año siguiente, Jimmy Murphy gana el Gran Premio de Francia en el circuito de Le Mans, siendo el primer auto americano que consigue una victoria en suelo europeo, frente a los favoritos de ese momento. Y también obtienen la victoria de las 500 millas de Indianápolis en 1924, 1925 y 1927.

Los hermanos Duesenberg, así como eran excepcionales diseñadores de automóviles, eran pésimos administradores, puesto que sus autos al ser tan caros se vendían en cuenta gotas. En 1926, ahogados de deudas, venden la empresa a Erret Loban Cord, con la condición de continuar como asalariados. Al año siguiente se deja de fabricar el Modelo A y se comienza con el Modelo J, una verdadera bestia de 265 CV capaz de alcanzar los 190 km/h. En 1929 se produce el desplome de las economías Y aunque en un principio no parecía afectar a la empresa debido al mercado que estaba destinada, la opulencia empieza a no ser bien vista. En 1932 es presentado el SJ, que poseía el mismo motor pero estaba dotado de un supercargador que le daba 320 CV para alcanzar los 220 km/h y de 0 a 100 km/h tardaba un poco más de 7 segundos. Lamentable este mismo año, Fred muere luego de un accidente, mientras conducía su SJ, debido a que sus lesiones se complicaron con una neumonía.

El SSJ de 1933, fue una versión que alcanzó los 400 CV, gracias a sus casi 7 litros de cilindrada. El chasis era más corto y  solo se tienen registros que fueron construidos dos unidades. Una para el actor Gary Cooper y el segundo fue prestado al también actor Clark Glabe, para fines publicitarios. Este vehículo es el de las fotos, por su matricula “AN 82”, pero lamentablemente, de ser este el modelo tomado, no coincide el color, ya que el mismo era rojo y plateado. Una lástima tal error.

La historia de Duesenberg, Cord y Auburn continuó, pero eso lo dejamos para otro momento. Les dejo un video y fotos de la réplica correspondiente al número 3 de la colección “Los más bellos coches de época”, editorial Altaya, edición Argentina.

Saludos para todos!!!!!

Un clásico devorando litros....

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