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martes, 20 de agosto de 2013

Aston Martin DB5 (1965)

Lo bueno de estar alineado con Diecast Central, es que cada 20 no tengo que pensar en el tema a postear. Para agosto el tema era fácil: "Un auto para Espías". Primero pensé que debía ser un auto como su dueño, es decir potente pero a la vez que pase desapercibido. Pero pensando en cómo son los agentes secretos, me di cuenta que la única información que se tiene es la de las películas. Hasta pensándolo bien uno duda si en realidad estos personajes existen. Es por ello que fui a lo seguro y les presento al Aston Martin DB5 de 1965 de Bond, James Bond.

No sé si a ustedes le sucede lo mismo, pero siempre que hay una película de espionaje, vieja o nueva, termino viéndola. Y al final de la misma pienso que todo ha sido exagerado, que ese mundo no existe. O tal vez es tan secreto que si existe, pero uno lo desconoce por completo. Durante las guerras, seguro que estos protagonistas fantasmas deben existir, pero no como los imaginamos. Tal vez, en las llamadas guerras frías, el escenario sea más propicio para ellos, pero seguro que donde más abundan son en nuestra imaginación.

En realidad si deben existir estos individuos, pero lo que los hace tan irreal no es solo lo enigmático de su profesión, sino la batería de artilugios que usan en los films que consumimos. Que sepan pelear como los mejores del mundo tanto boxeo como la más exótica de las artes marciales, puede ser, pero de ahí a ganar todas las peleas sin despeinarse es demasiado. Ni hablar cuando corren más kilómetros que en una maratón y no se agitan.

Con las armas son infalibles, letales tanto con una "Vitorinox" como con un tanque de última generación. Pueden manejar helicópteros, aviones, cohetes espaciales, motonetas, rollers como si lo hubiesen hecho toda la vida. Solo deben ver el tablero por un segundo y ya se acuerdan donde está cada comando. Y obvio que su auto personal, es fruto de la imaginación de todos sus conocimientos.

La película "Thunderball" llamada en muchos países Operación Trueno, fue la cuarta de una saga de films que llega hasta nuestros días. En ella, 007 protagonizado por Sean Connery, contaba con su Aston Martin DB5 plagado de artilugios para combatir a la temible organización Spectre, dirigida por  Ernst Stavro Blofeld, a quien llaman por seguridad simplemente como número 2 y no se lo muestra durante todo el film.

Al que designan como número 1 es a Emilio Largo, quien es el villano principal de la película. El argumento empezaba con Bond enviado a una clínica de rehabilitación debido a que los resultados médicos no son los mejores para un espía, por su debilidad al tabaco y al martini. Mientras que 007 se desintoxica y se pone en forma, Largo secuestra un avión militar y se lleva dos cabezas nucleares con las cuales extorsiona a los gobiernos de los EE.UU y de Inglaterra.
 
Bond, una vez que se pone en línea vuelve a la línea de fuego, y luego de seguir varias pistas, llega hasta las Bahamas y da con Largo y su amante Domino. Esta señorita pronto descubre que su pareja es responsable de la muerte de su hermano por lo que decide ayudar a nuestro héroe. Las armas nucleares se encontraban en el barco del villano, llamado "Disco Volante", el cual es atacado por las fuerzas de un submarino estadounidense, donde todos los integrantes de Spectre son derrotados. Obviamente Bond termina junto a Domino, en el medio del océano, mientras que esperan ser rescatados.

En 1983 se estrena "Nunca digas nunca jamás" que es una película basada en la misma novela, con cambios sutiles, pero que mantiene el mismo argumento. Como dato, a Sean Connery, lo acompaña en el papel de Domino, una joven llamada Kim Basinger, con la cual se va a vivir, luego de retirarse.

La miniatura del DB5 que les muestro, presenta ciertos trucos o gadgets, que no son de mi gusto, pero lo distinguen de cualquier otro DB5. Lo más llamativos son los dos chorros de agua que salen por debajo de los paragolpes traseros, con los cuales bate a varios guardias cuando irrumpe en el castillo de su enemigo. También tiene dispuesta la placa de acero antibalas que muestra señales de un proyectil. Y se ve en el techo, que tiene la apertura, para cuando eyecta a su acompañante. Ideal para largos viajes con la suegra.

La fotos son de la miniatura de Universal Hobbie, perteneciente a la entrega número 11 de la colección James Bond Car Collection de la editorial  Eaglemoss. También les dejo el video, con el trailer de la película. En él, van a ver el momento del auto en acción con sus chorros de agua y su blindaje.

Saludos y será hasta cuando el agente secreto lo disponga

viernes, 9 de diciembre de 2011

Aston Martin DB4 (1959)

Hay autos que llevan la impronta de su lugar de nacimiento. Cuando vemos a un deportivo nos imaginamos viajar a la más alta velocidad que nos permita la campiña italiana. Si su diseño destila glamour por todos sus poros, no hay duda de que nos subiremos al auto más francés para recorrer las calles parisinas. Imaginemos ahora que estamos frente a un vehículo cuyas entrañas esconden al más exagerado de los motores. No nos equivocamos, estamos en Detroit dispuestos a comer la hamburguesa más gigante que exista. Si el auto es la meca de la elegancia y calidad, seguramente viajaremos sin límites por las autoban alemanas. Claro que si lo que le sobra al auto es tecnología, quien puede decir que no estamos frente a un vehículo japonés.  Pero eso si, si vamos a subirnos a un auto elegante y refinado en todos su ángulos, lo vamos a hacer en el más inglés del mundo. Por eso, que mejor que para el té de las 5, este Aston Martin DB4 de 1959. Dos de azúcar por favor.

Sir David Brown nació en 1904 en la ciudad Huddersfield, situada en el condado de Yorkshire, al norte de Londres. Sus primeros pasos fueron en la industria familiar David Brown Gear Company Ltd. de la cual llegó a ser director en 1931.Con su visión para los negocios, comenzó en 1939 a construir tractores junto a Harry Ferguson. Sin embargo, comenzada la guerra, no estaba del todo de acuerdo con el diseño de los tractores, y eso lo llevó a diseñar su propio modelo, el “David Brown VAK1”, el cual fue un éxito de ventas en EE.UU. y le dio un gran sustento económico. Gracias a que la Guerra había culminado, David estaba en busca de nuevos negocios y es así, que en 1947, luego de ver un anuncio clasificado en “The Times”, compra a Aston Martin y un año después a Lagonda, ambas empresas británicas que pasaban por serios problemas financieros.

Cuando hace la compra de dichas empresas sabía que, el último proyecto de Aston Martin era el Atom, una berlina deportiva de cuatro puertas, con un innovador chasis tubular, suspensión delantera independiente y un motor de 2 litros, cuatro cilindros y válvulas a la cabeza. Y por su lado, Lagonda le proporcionaba un motor de 6 cilindros, 2.6 litros y doble árbol de levas, que había sido diseñado por Bentley. En 1948, con la base del Atom, se inscribe un auto en las 24 horas de Spa, que obtiene la victoria y le da una publicidad inesperada a la marca, que fue aprovechada para la presentación del nuevo modelo denominado secretamente DB1, en el Salón de Londres del mismo año.

Este primer modelos post guerra, era básicamente un Atom, pero con una carrocería cabriolet. Se conservaba el motor, pero se le cambiaban las suspensiones y la caja. Sin embargo, este modelo no pasó de ser un prototipo, ya que las pocas unidades fabricadas, tuvieron destino publicitario. Algunas llegaron a la competición, pero con el 6 cilindros de Lagonda. En 1949, se inscribe una unidad en Le Mans, que se muestra muy veloz, pero que debe abandonar a las pocas vueltas por un fuera de pista. La siguiente carrera son otra vez las 24 horas de Spa, donde obtienen un meritorio tercer puesto, por detrás de los veloces Ferrari y Delage

En abril de 1950, en el Salón de Nueva York, es presentado el DB2. Por fin se cumplía el deseo de Brown de tener un auto de serie con un motor de 6 cilindros. El diseño corresponde a Frank Feeley y el chasis sigue siendo similar a su predecesor, pero es más corto. El motor entregaba 105 CV, pero a inicios del año siguiente, es presentada la versión Vantage con 125 CV. Para 1953, se presenta el DB2/4, que contaba con cuatro plazas y venía con el motor del Vantage, que fue reemplazado en 1954, por un motor de la misma arquitectura, pero de 3 litros que se había probado en Lagonda. Claro que los cambios se producen constantemente y un año después se presenta el DB2/4 MKII, cuya principal distinción se veía en la cola, ya que se le formaban dos aletas, que llevaban las luces de posición.

Paralelamente, se presentaba en los circuitos el DB3 y el DB3S, los cuales tenían distintos éxitos. Para aprovechar estos triunfos, en 1957 se lanza el DB Mk III, cuyo nombre se debe a la intención de jugar con las siglas DB2 y DB3. El mismo tenía una pasada en limpio del motor, desde válvulas de mayor tamaño a la salida de escape. También incorporaba frenos delanteros a disco. A todo esto, gracias a que la situación económica mejoraba, se contratan distintos técnicos y se traslada la planta a una nueva sede. Pero el envión extra vino de Italia. La firma Touring presentó en el Salón de Paris de 1956, un par de carrocerías spider sobre la base del DB2/4 que fueron muy elogiadas por el público y la prensa. Y David Brown no iba a dejar pasar esa oportunidad.

El DB4 que estamos viendo, fue presentado en 1958. Se trabajó estrechamente con la empresa Touring en el bastidor autoportante al cual se le añadía la estructura “Superleggera” de la casa italiana. El diseño seguía siendo responsabilidad de Feeley que se dejó influenciar por los rasgos latinos. Sin embargo, el cambio más significativo estaba en el motor. Se mantenía la arquitectura, pero se lo llevaba a 3.7 litros, con válvulas más grandes y un cigueñal de 7 bancadas. Y lo más importante era su material. Estaba hecho tanto el bloque como la culata de aluminio. Todo este conjunto brindaban 225 CV y se fabricaron más de 1100 unidades hasta 1963. Obviamente, se hicieron otras versiones como el DB4 Vantage, DB4 GT y el DB4 Zagato.

Como ustedes sabrán, después vinieron más modelos que el público, las carreras de Le Mans y el agente secreto al servicio de su majestad, hicieron de esta marca un icono de la industria automotriz.

Espero que hayan disfrutado de la historia, del video y de las fotos, pertenecientes a la colección Dream Cars, de editorial Altaya, edición Argentina.

Saludos!!!!!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Aston Martin DBR1/300 (1959)

Rugen los motores una vez más!!!!! Damas y caballeros estamos en 1959, para la vigésimo séptima edición de las 24 Horas de Le Mans y por supuesto que la vamos a hacer en el auto ganador, junto a sus pilotos: el norteamericano Carroll Shelby y el inglés Roy Salvadori.

Le Mans es una carrera de resistencia que dura todo un día. En este caso solo dos pilotos se alternaban para conducir el auto inglés. Imaginen el cansancio que provocaba manejar tanto tiempo, en condiciones muy cambiantes para la carrera, con el aditamento que en la noche solo se utilizaba la iluminación de los propios automóviles. Y el ritmo que impone la competencia es endemoniado en todo momento. No hay lugar para el relax. Son 24 horas de pura adrenalina.

Primero veamos como llega la marca inglesa a esta competencia, cuya primera edición fue en 1923. Aston Martin había desarrollado el DBR1, que fue la base para que Eberhard von Eberhost, ex colaborador de Porsche, diseñe el DBR3.

El Campeonato Mundial de Marcas se había instaurado en 1953 siendo el ganador Ferrari, mientras que la gran competidora Jaguar, trataba de alzarse con tal certamen. Sin embargo el campeonato le era esquivo a pesar de las victorias en el circuito de La Sarthe del '53, '55, '56 y 57.

En 1957, Aston se presenta con tres unidades del DBR1, pero todo termino en un rotundo fracaso, ya que ninguna de las unidades vio la bandera a cuadros. La revancha se produce en el circuito de Spa Francochamps donde consiguen el 1-2 de la prueba y también consiguen el triunfo en los Mil Kilómetros de Nürburging. Sin embargo el campeonato otra vez se lo lleva la casa de Maranello.

En 1958 las cosas no iban a ser muy diferentes. Abandono de todos los autos oficiales en Le Mans, victoria en Nürburging y en el Tourist Trophy de Goodwood y nueva corona para Ferrari.

En 1959, Aston Martin gana en Silverstone y por tercera vez consecutiva en Nürburging para llegar ansiosos a las 4 de la tarde del 20 de junio en Le Mans. Para esta ocasión el auto recibe un carenado en sus ruedas para hacerlo más aerodinámico. El motor era un 6 cilindros de 2.921 CC alimentado por tres carburadores Weber de 45 mm que entregaba cerca de 300 HP.

Tenía dos múltiples de escape con salida debajo de la puerta derecha. En la réplica, las salidas de escape están debajo del paragolpe trasero. Esto se puede deber a que había versiones con el escape en esa posición. ¿Alguien sabe cual es el correcto para esta edición de Le Mans? Me inclino por los escapes en la posición trasera.

La estrategia de Aston Martin era sencilla, que la dupla Moss-Fairman salga como un rayo desde el inicio para marcar un ritmo demoledor, como lo había hecho en el '51, así las Ferraris 250 hacían el desgaste siguiéndolo. Pero el DBR1 del inglés se detuvo en la vuelta 70, repitiendo la misma suerte de ocho años atrás. Sin embargo, las máquinas italianas sintieron el ritmo vertiginoso del ingles y corrieron la misma suerte. En la vuelta 159 se detiene el auto de Behra-Gurney y en el giro 263 el de Collins-Gendebien.


Y asi, Aston Martin se hace no solo de la victoria a manos de Shelby-Salvatori, sino también del segundo puesto con Trintignant-Frére y unos meses después, con la victoria en el Tourist Trophy, alza la corona del campeonato mundial por primera vez para una casa inglesa.

Les dejo varias imágenes, afiche de la época y fotos de la réplica correspondiente al número 31 de "100 Años de Sport Automóvil" de la Editorial Altaya, edición argentina.

Saludos y hasta pronto.

Un clásico devorando litros....

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