Hay autos que seducen desde la belleza.
Solo basta ver la silueta, para despertar en los amantes de automóviles, una
relación para siempre. Y por lo general ese amor se mantiene en el tiempo.
Algunas veces, solo nos enamoramos de ese primer modelo, como si fuese esa
compañera de secundario, aunque otras veces, a medida que el modelo va
evolucionando, nosotros nos vamos sintiendo más atraídos, como ese amor para
toda la vida. Entre esta telaraña de amor y autos, están las “Flechas de
Plata”, cuyos modelos han roto corazones en todo el mundo. Déjenme presentarles
a una de esas bellezas, que es el Mercedes Benz W125 de 1937. Los invito a enamorarse.
La primera belleza fue el W25. Hans Nibel
fue el diseñador, quien encargó el chasis a Max Wegner y el motor a Albert
Hess. En las carreras, la preparación estaría a cargo de Max Sailer y el
director de carreras era Alfred Neubauer. El motor era un 8 cilindros, con dos
carburadores, alimentados a presión por un compresor Roots que daban 354 CV. La
presentación deportiva fue el 3 de Junio de 1934, en el circuito de
Nürburgirng, con los pilotos Manfred von Brauchitsch y Luigi Fagioli.
Obviamente como corresponde a toda novia, fue presentada con el impecable color
blanco que simbolizaba a Alemania, pero con un poquito de peso extra. El límite
reglamentario eran 750 Kg. y la W25 tenía que adelgazar un kilo. Pero el metal
ya presentaba perforaciones hasta en los bujes, por lo que no se sabía como
bajar más el peso.
Neubauer tuvo la solución. Sacar los
parches de plomo que presentaba la carrocería, que le daban un aspecto más
uniforme y con ellos, retirar toda la pintura. El resultado fue el conocido color
plateado, que a partir de ese momento adoptó el país germano para sus autos
Mercedes Benz y Auto Unión. Y para que toda la historia tenga un final feliz,
Manfred se quedó con la victoria, perseguido por el Auto Unión de Hans Stuck.
Seguramente, no fue en ese mismo momento que surgió el nombre de Silberpfeil o Flecha de Plata,
pero si fue la primera vez que esta pretendiente piso las pistas del mundo. Y
el año no pudo ser mejor, ya que se sumaron cuatro victorias más. En 1935
obtienen nueve victorias sobre diez, pero en 1936 Rosemeyer obtiene siete
victorias con su Auto Unión. Había que hacer un cambio urgente.
En total, en el transcurso de la temporada
Caracciola obtiene 5 victorias, Lang dos y von Brauchitsch una. Auto Union
obtiene cuatro victorias y Alfa Romeo ninguna. Con estos números Caracciola
obtiene el campeonato, el cual constaba solo de cinco competencias: Bélgica,
Alemania, Mónaco, Suiza e Italia. La supremacia del W125 quedó en evidencia en
distintos Grandes Premios. En Mónaco y Berna obtuvieron los tres primeros
lugares y en Liorna se hicieron con los dos primeros puestos.
La velocidad que tenía era impresionante.
Por ejemplo, en Monza alcanzaba los 141 km/h en primera, 219 km/h en segunda,
254 km/h en tercera y una máxima en cuarta de 318 km/h. En Spa llegó a los 310
km/h y en el circuito de Avus se le tomaron 338 km/h, gracias a un chasis más
largo y una carrocería cerrada. Estos números no pasaron desapercibidos para el
ente rector, por lo que dispuso de un nuevo reglamento para el año 1938. El
mismo, estipulaba que el límite sería de tres litros para los coches sobre
alimentados y 4,5 litros para los vehículos atmosféricos. La respuesta de
Mercedes fue un nuevo automóvil denominado W154, que veremos en otro momento.
Les dejó un lindo video de la época y las
fotos correspondientes al modelo de la marca New Ray. Por el número ocho que
lleva, podemos imaginar que fue el utilizado por Rudolf en Mónaco cuando
culminó segundo.
Saludos y buena semana!!!!!!