Como se puede ver en las fotos, el motor es de Fórmula Dos, pero el dorsal número 10 que tiene nunca lo utilizó en esa categoría. Y ahí entran los que dicen que el motor es el incorrecto y los que sostienen que el número es el fallado
Lo importante del vehículo es que originalmente se encontraba en el Museo del Transporte de Luján, hasta que una inundación dejó a la Ferrari bajo el agua. Cuando al fin el nivel bajo, dejó al descubierto un auto muy dañado y con faltantes, que las turbulentas aguas del río lindero se encargaron de llevarse para siempre (Entre los objetos perdidos está la chapa de identificación)
Luego de un trabajo de más de siete años de restauración de parte de Horacio Purriños, el motor hecho a nuevo volvió a la vida arrancando no solo chispa y combustible, sino también lágrimas y aplausos por el trabajo cumplido.
El modelo número 16 que se encuentra en el Museo Fangio de Balcarce no es el original, es una excelente réplica.