Para la función de Diecast Central de este mes, el tema elegido era un auto personalizado.
Dispuesto así, no habría mayores problemas. Solo hay que ir a la repisa que
tiene uno, y buscar algún auto personalizado. Claro, el pequeño dilema es que
no tengo ninguno. Tal vez sea porque no me gustan, aunque también puede ser,
porque no hay muchos modelos en nuestra escala 1:43, que presenten estas
personalizaciones. Entonces opté por cambiar de escala, para presentarles mi
Ford Starliner de 1960.
¿Por qué no
me gustan los autos personalizados? Porque son feos. No hay que darle tantas
vueltas al problema. Son autos feos y punto. Pero el problema no es el auto en
si. El problema es el mal gusto del propietario. Uno ve autos diminutos, con
alerones de groseras dimensiones con forma de manija de chango de supermercado,
sobre sus espaldas y no puede creer que el dueño se sienta orgulloso. Lo lucen
como diciendo “Mi auto ahora va
Que lindos
que quedan bajitos los autos!!!! Si, quedan hermosos en una foto, pero en el
tránsito de una ciudad con pozos, quedan horribles. Uno los ve con todos esos
baberos dañados, que no duran más de 5 cuadras, y no entiende porque lo siguen
haciendo. Y lo peor es que los bajan en el taller del barrio, no cambiando toda
la amortiguación como Dios manda. Lo hacen de la manera más bruta, cortándole
una o dos vueltas a los espirales y listo. Que alguien les explique que los
autos fueron hechos por ingenieros.
No es que
no acepto ninguna modificación, pero me gustan cuando son hechas con buen gusto
y sin llegar a ser extremas. Algunos ejemplos se pueden ver en el programa Overhaulin,
donde a veces hacen solo modificaciones muy pequeñas. Por ejemplo en la
pintura, en muchos casos usan dos colores como el de este modelo, pero nunca
usan flamas gigantes de dudosos tonos sobre los costados. De la sobriedad a la
grasada hay solo un paso.
Los
interiores son otro tema. ¿Quien me puede decir que un tapizado de peluche es
mejor que uno de cuero? Lo mismo con las alfombras de colores “chillones”.
Azules y rojos brillantes a tono con el auto. Mentira, están a tono con el feo
gusto del propietario de la bella máquina caída en desgracia que seguro debe usar
una camisa estampada, toda abierta, con una pulsera de oro. Así como existen
los Derechos Humanos, habría que impulsar los Derechos Automotrices y
salvaguardar a todos los vehículos que caen en manos de gente sin gusto.
¿Qué decir
del motor? Lo primero que hacen, si el auto es medianamente moderno,
“chipearlo”. Así de bruto, sin saber lo que hacen, al pobre motor ya lo
empiezan a exigir. Si el modelo es viejo, tampoco la pasa mejor. Le cambian el
carburador por uno de dos o cuatro bocas, le cruzan las levas y de ahí a las
picadas. Claro, no tienen la más mínima idea, que si uno potencia un motor, hay
varias cosas para cambiar. El embrague ordinario le dura unos
Y podemos
seguir enunciando, como por ejemplo cuando le agregan luces en los bajos, o les
ponen leds en las luces delanteras. Un asco, acorde a la música. Porque
después, el orgulloso propietario, se encarga de cambiarle el estereo a cambio
de una millonada de pesos. Claro que una vez colocado se da cuenta que los
parlantes originales no “tiran” lo suficiente, y el interior del auto, se
convierte en un boliche, con 10 parlantes, 4 tweeters y un “cañon”. Obviamente
que después se dio cuenta que debía gastar sus últimos ahorros en una potencia,
que sale más cara que el auto. Y todo eso, para ir a
Como verán,
tengo varias razones para que no me gusten los autos personalizados. Este
Starliner llegó en forma de regalo, y admito que su exterior no es tan malo
como su interior. Las llantas, los vidrios polarizados o bajar el auto apenas 5 centímetros , son
detalles que mi gusto puede llegar a tolerar.
Este tipo
de personalización, se la denomina Lowrider, y pueden ver un poco de que se
trata, en la entrada de Chevrolet Malibu de 1965. Como anécdota, les cuento que
es el auto más visitado de mi blog. No hay dudas que los personalizadores son
mayoría.
La réplica
de las fotos, corresponde a la serie Pro Rodz de Maisto en escala 1:26. En el video hay un Starliner, que aunque es de 1960, estoy seguro que lo van a ver en
detalle.
Saludos,
buena semana y no dejen de ver a la hermanita


