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jueves, 24 de octubre de 2013

Cadillac Eldorado (1953)

Tarde pero seguro voy a tratar de cumplir con la premisa de Diecast Central. En este caso, había que hacer una entrada con “Un Auto para recién Casados”. Un tema muy fácil, ya que no es difícil elegir un gran auto, para una fiesta. Uno sabe más o menos, que vehículos pueden ser y en base a esa idea que se va formando va buscando es automóvil que lo lleve al altar. Lo que el marido no tiene en cuenta es que esto del matrimonio es de a dos y que la mujer no tiene la misma mirada. Si no, es muy difícil que elija este Cadillac Eldorado de 1953. ¡Qué vivan los novios!!!!!

Admito mi total ignorancia en el tema matrimonio, por lo que este tema tan sencillo, no lo es tanto para mí. Los noviazgos y hasta los cortos concubinatos son muy distintos a los matrimonios. Como que los papeles firmados predisponen de distinta manera a las personas. Me imagino que al momento de ponerse de acuerdo para casarse, mientras que el hombre piensa en como acomodar sus finanzas para vivir juntos, la mujer piensa en la mega fiesta para mil invitados, así todos los seres queridos la ven y también toda le gente que odia se entera de lo feliz que es.
 
Olvidemos el tema de la casa, de la pintura, decoración, muebles, cocina, baño y todos los etcéteras. Centrémonos en la fiesta, en esa ceremonia que da inicio a la felicidad en pareja. Recuerden los casados, como fue la fiesta, todo lo que tuvieron que hacer para estar de acuerdo. En primer lugar hay que elegir el salón. A nosotros nos alcanza con que sea en el club del barrio, en el mismo donde jugábamos a la pelota. Pero ellas quieren que el salón quede en su barrio, sea majestuoso y con flamencos en la fuente.

Una vez que se tiene alquilado el Madison Square Garden de turno, viene el tema del menú. ¿A quién no le gusta, aunque no sea económico como antes, un pequeño asado? Pero claro, una voz femenina sugiere de entrada jamón crudo con melón, después un carré de cerdo agridulce o pollo al Strogonoff, platos que no son feos, pero que uno claramente no elegiría en pos de una buena parrillada. Y la mesa de postres, debe ser como para asesinar a todos los diabéticos de la fiesta, aunque nosotros nos conformamos con un buen queso y dulce.

Otra cosa que nosotros nunca miramos ni vamos a mirar es la decoración. ¿A quién le puede interesar los centros de mesa, las flores, las cortinas o manteles? Exacto, a ellas. Nosotros somos felices con que tenga piso, sin importar si a los dos segundos de bailar, la polvareda no nos deja ver. Pero la cara de orto de la novia, si las flores en lugar de rosas son rojas se puede divisar en medio de la peor neblina londinense…

Podemos seguir hablando por ejemplo de la lista de invitados. Nosotros estamos más que contentos con ese puñado de amigos de toda la vida, pero ellas tienen que invitar hasta la vecina de la amiga de la prima lejana del tío abuelo. También está el tema de la ropa. Ellas buscan “el” vestido, que obvio que debe ser de un diseñador que te lo cobra barato, con un riñón se puede pagar. Nosotros somos capaces de utilizar el mismo traje raído que usamos todos los días para ir a trabajar, pero claro, no hacemos juego con la señorita de nuestros sueños y terminamos pareciendo pingüinos con esos jackets alquilados que son un asco. Pero ellas contentas….
 
Pero yendo al tema en cuestión de esta entrada, hasta la elección del auto es tema de discrepancia. Estamos de acuerdo que llegar en el Fiat Duna del vecino no es lo más indicado y mucho menos el Falcon del tío Roberto. El hombre busca el auto más moderno de los amigos y con eso cree que está solucionado, pero no. La señorita tiene otra idea en mente. Alquilar una limusina, un carruaje con 8 caballos o una Bugatti Veyron que nos sale el riñón que nos quedaba.

Para acercar extremos le ofrecemos un clásico, como este Cadillac. A la vista es el indicado: amplio para el vestido, fácil para subir y bajar, vistoso, lindo para las fotos y más limpio que el Falcon del tío. Igualmente ellas no están de acuerdo. ¿Cómo no nos dimos cuenta que después de 14 horas de peluquería, su peinado corre peligro en un descapotable? Y peor que eso, es llegar a la fiesta con algún rastro de partícula de tierra en el blanco vestido. Eso es motivo de divorcio.

Por eso, lo mejor es no casarse. No mentira, creo que lo mejor es ser feliz y mucho mejor si esa felicidad se puede compartir. Pero por favor señoritas entiendan que nosotros queremos estar con ustedes, no con la fiesta.

La miniatura pertenece al fascículo 14 de la colección “Car Collection” de editorial DelPrado. En el video pueden ver a todos los modelos Eldorado. Y si quieren conocer la historia del auto pueden ver el del año 1953 ya publicado.


Saludos y ya sabés que te tirare del altar

sábado, 21 de julio de 2012

Cadillac Seville (1978)


Me imagino que a todos les ha pasado ese momento, donde ya no saben donde poner el último modelo adquirido. ¿O me dicen que esa improvisación es solo mía? He pensado en retirar la televisión, pero me he dado cuenta que ya lo había hecho. El tema de sacar los libros la verdad es que me cuesta mucho, los libros son para mí muy importantes, así que también está descartada esa opción. La repisa destinada para los autos, que obviamente fue ampliada en reiteradas ocasiones, ya no soporta ninguna reforma y el último espacio está completo. Así es, que tengo que hacerle un espacio al recién llegado Cadillac Seville de 1978. Pasando para el fondo que hay lugar....

De acuerdo, lo admito, este lugar no es el más ordenado de la casa. La ventana está tapada por libros y revistas, todas de automóviles, que hacen inservible el hecho de levantar la persiana para que entre luz. En todos los estantes, llenos de libros, hay algo extra. Y como si fuese poco, todavía quedan en estado de abandono, los aviones de la época de aeromodelista. La repisa donde están los autos, parece un estacionamiento del microcentro en hora pico, que hace imposible apreciar cualquier modelo. Lo coherente sería parar un poco la pelota y ordenar esto. Olvídense, prefiero seguir comprando, acabo de encontrar lugar arriba del monitor de la pc.

Solucionado el tema del espacio, paso a contarles de este modelito. En su momento vimos al Cadillac Eldorado de 1959 y decíamos que existía una versión hard top llamada Coupé Seville. Este nombre se utilizó hasta 1960, aunque el modelo Eldorado siguió en producción hasta 1976. Pensando en el reemplazo del “top of the line”, la gente de GM hecho mano a varios componentes de Chevrolet para abaratar costos. La idea era que los nuevos autos sean más bajos y anchos, pensando en una nueva imagen para la marca, que trataba de dejar atrás los “muscle cars”, debido a la crisis del petróleo del ’73.

Así es, que en 1975 es presentada la primera generación del Cadillac Seville, lista para competir con los compactos europeos. Los primeros 2000 autos fueron todos de color gris, con la intención de mantener la más alta calidad en todos los modelos. Su precio superior a los U$S12.000 lo convertían en prácticamente el más caro de la marca. Y la apuesta dio sus frutos ya que para el año siguiente, la venta de los autos europeos había mermado frente a este nuevo auto americano.

El motor seguía siendo gigante a pesar de los altos consumos, ya que se continuaba utilizando un V8 de 5.7 litros. Sin embargo, el final de esta generación se lo marcó el hecho de entrar en el mercado, un motor de la misma cilindrada pero diesel. La caída de las ventas fue muy importante, por lo que se puso en marcha la segunda generación de 1980, con más opciones de motores, dejando el motor diesel en un segundo plano.

Estos Cadillacs, fueron los primeros en tener un tamaño más pequeño para lo que es el  mercado americano. Un tamaño, que para nosotros sigue siendo descomunal, pero para el estadounidense medio de la década del setenta, era una reducción importante, en esto de ver quien tiene el auto más grande. Por suerte para Cadillac, fue bien recibido por el público, ya que prontamente las ventajas quedaban a la vista, al ser más maniobrable, tener mejor confort y un menor consumo.

Una de las características que hizo famoso a este auto, fue el hecho de ser el primer vehículo americano de serie, en ofrecer lo que se conoce como computadora de a bordo. Un simple botón dejaba ver el consumo promedio, el consumo instantáneo, la velocidad promedio, kilómetros disponibles y una serie de datos que hacían sentir al conductor como si estuviese en el auto del futuro. Ahora que se esto, cada vez que suba a mi Palio, voy a sentir que tengo un Cadillac....

En total hubo cinco generaciones y se fabricó hasta el 2004. Algunos dicen que el nombre se debe a la ciudad española de Sevilla. Tal vez alguien pueda dar alguna información. Para que disfruten les dejo un video y las fotos de este modelo perteneciente a la entrega número 45 de “Car Collection de editorial DelPrado, edición Española, que ya tiene más de una docena de años y la verdad es que me gusta mucho los detalles que tiene.

Saludos y buen fin de semana para todos!!!!!

sábado, 14 de mayo de 2011

Cadillac V16 Imperial Sedan (1930)

Muchas veces se piensa que más es mejor. Sin embargo; la mayoría de las veces eso no es regla. Solo algunas veces, ese axioma es valedero, como cuando a Cadillac se le ocurrió hacer un motor de serie de 16 cilindros para su modelo Cadillac V16 Imperial Sedan de 1930. He aquí su historia.

Suponemos que Henry Ford, por muchos años, debe haber estado disgustado por desprenderse de Detroit Automobile Company and The Henry Ford Company. No por lo rentable que era, al contrario le estaba dando cuantiosas pérdidas, sino porque de este desprendimiento surge Cadillac. En dicha empresa estaba W Murphy que se iba con la compañía. Para ello, solicitó a su proveedor de motores Leland & Faconer Co. que la tasara. Pero Henry Leland sugirió no venderla. Murphy le hizo caso y fundó a Cadillac Automobile Co. y dos años después se incorporó Leland como socio y presidente.

El primer vehículo fue en 1903, un monocilíndrico que tuvo un interesante éxito de ventas superando las 2.000 unidades el primer año. Pero lo que si crecía considerablemente, era el prestigio de la compañía. Y eso se debía a Leland, ya que sus inicios industriales fueron en la empresa de armas Colt, y fue ahí donde adquirió una precisión muy elevada para la industria, algo que todavía no se veía en los automóviles de la época.

Como solía suceder en esos tiempos, las empresas se decidían por las competencías deportivas para publicitar sus modelos. Y es en 1908, que Leland lleva 3 unidades al circuito de pruebas en Brooklands donde se disputaba el trofeo Dewar, organizado por el Royal Automobile Club de Londres. La prueba consistía en recorrer 800 km sin inconvenientes, y los tres vehículos cumplieron con el objetivo. Pero para demostrar la superioridad, una vez concluida la prueba, varias partes se desarmaron y se mezclaron con partes nuevas. Sin saber cuales eran las usadas, los automóviles fueron rearmados y emprendieron un nuevo recorrido de 800 km.

Al regreso a Estados Unidos, el éxito había catapultado a Cadillac a un estado de superioridad, que sedujo a la GM. La compañía dirigida por Durant, se encontraba en una situación económica delicada. Y la adquisición de Cadillac, le iba a dar un nuevo respaldo ante sus acreedores y ante los bancos a los cuales debía recurrir para solicitar dinero fresco. Una de las condiciones era que Leland continuara al mando y gracias a eso, la GM pudo respirar aliviada, ya que en 5 años recompuso sus finanzas. Ahora si, General Motors, integrada por Buick, Oldsmobile y Cadillac podía hacerle frente a Ford Motor Company.

Cadillac fue una empresa pionera en los avances tecnológicos: el primer arranque eléctrico, vidrios en las ventanillas para proteger a sus ocupantes, caja de cambios sincronizados, un servicio post venta acorde a la marca y un motor V8 refrigerado por agua, que fue utilizado en sus autos a partir de 1915. El mismo era de un poco más de 5 litros y 70 Cv. En 1917 Leland deja GM y funda la empresa Lincoln, que se incorpora a Ford Motors Co en 1922. Con el tiempo se transformaría en la competencia de Cadillac. Ford había aprendido la lección.

Uno de los problemas comunes para los fabricantes, era la pobre calidad de los combustibles. Para obtener mayor potencia, entonces debía recurrir a motores de mayor cilindrada, pero tales tamaños de pistones y cigueñales, originaban grandes vibraciones, que sumadas a los casi inexistes caminos, hacían poco confortable los viajes. En 1926, de la mano del ingeniero Nacker, comienzan a desarrollar un motor de 12 o 16 cilindros, que giraría a menos vueltas, reduciendo las temibles vibraciones. Nacker había visto en Francia el proyecto de Bugatti de 16 cilindros para la aviación y decidió aplicarlo.

El resultado fue un V16 a 45 grados, de 7.408 CC, con una potencia entre 175 y 185 CV, alimentado por dos carburadores Cadillacs y dos bobinas. Gracias a este motor, el auto podía circular a 160 km/h, sin mayores contratiempos. El bajo ruido y las casi inexistentes vibraciones, hacían de este modelo, el ideal para los grandes artistas, reyes o presidentes. La carrocería corría a elección del comprador, siendo el más característico el de Fleetwood.

Ese modelo es el que ven en las imágenes, video y en las fotos de la réplica correspondiente al número 6 de “Los más bellos Coches de Época”, editorial Altaya, edición Argentina.

¡Saludos para todos!!!!

jueves, 10 de febrero de 2011

Cadillac Eldorado (1959)

Cuenta la fábula, que en la región de América del Sur, cerca de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco, había un territorio lleno de riquezas, donde abundaban los tesoros de metales, piedras preciosas y el rey se bañaba en polvo de oro. Durante años, exploradores y caza fortunas buscaron ese lugar sin ningún éxito, alimentando el mito de la región, manteniendo hasta nuestros días la leyenda de “Eldorado”.

En 1953, Cadillac decide crear un automóvil que sea una referencia de la industria automotriz, dotado de los adelantos tecnológicos de la época, del lujo y del confort. Para ello encomienda a Harley J. Earl el desarrollo del nuevo vehículo que desbordaba suntuosidad y que en la zona de Eldorado encuentra su nombre.

Para ubicarse en el “Top of the line”, tenía accesorios por demás: vidrios eléctricos, radio con memoria, llantas cromadas, tapizados de cuero, aire acondicionado, parabrisas tonalizado, control de velocidad crucero, capota eléctrica, control de luces automático. Todo por la módica suma de casi U$S 8.000…

En lo mecánico cabía la misma suntuosidad: dirección asistida, suspensión neumática, transmisión automática y un motor v8 de 5.422cc que entregaba 210CV. Todo un lujo y confort en 5.60 mts de largo y 2.160 kg de peso.

Este modelo en particular es de 1959, presenta lo que se podría denominar como el tercer cambio más importante en la línea del automóvil. El paragolpes deja de lado los dos “obuses” centrales para uno con dos luces integradas en sus extremos. Y las luces principales se ubican debajo del capot.

En la parte posterior, las aletas son más prominentes con dos luces en forma de proyectil y en la parte inferior se asemeja a las salidas de escape de un avión a reacción. Todas estas similitudes no eran casualidad, ya que en EE.UU. se vivía un período post guerra, donde el diseño se veía influenciado por la aviación y el comienzo de la carrera aeroespacial. Y la clase media inmersa en el consumo y en la euforia de la victoria, caía rendida a los pies de Marylin, Elvis, Dean y Eldorado.

El motor aumentó su cilindrada a 6 y 6.4 litros que elevaron la potencia a 345CV y el chasis tomó una forma cruciforme dejando de lado los largueros laterales que tenían los Eldorados anteriores. Las versiones del ’59 se denominaron Coupé Seville y Convertible Biarritz como el que nos acompaña.

Les dejo fotos de la réplica perteneciente a la firma New Ray.

Saludos y hasta el próximo encuentro.


Un clásico devorando litros....

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