(Marqués de Sade: “Justine o los infortunios de la virtud” 1791)
martes, 31 de enero de 2023
Alfa Romeo 2600 Sprint (1962)
martes, 3 de enero de 2023
Alfa Romeo Giulia T.I. Super (1963)
Su expresión sombría concordaba bien con las profundas cuencas de sus
ojos y la leve simetría de su largo mentón. Aquella gravedad se advertía
incluso en sus momentos de buen humor, y éste no era uno de ellos. Su segunda
entrevista formal con Hallam había sido un fracaso mayor que la primera.
Estaba tirando cacahuetes al aire y los cogía con sus labios gruesos
mientras caían. Nunca fallaba. No era muy alto, ni muy delgado.
—Esto no lo convierte en agradable. Pero tiene razón, no importa. Hay otras
cosas que puedo hacer y que estoy decidido a hacer y, aparte de eso, dependo de
usted. Si por lo menos pudiera descubrir...
—Una inteligencia sobrehumana. Esas criaturas del parauniverso están intentando
hacerse comprender.
—Vaya manera de hablar del Padre de la Bomba de Electrones.
—Eso es. Considerado como el Padre de la Bomba de Electrones. Un nacimiento
bastardo como el que más. Su contribución fue la menor en sustancia. Lo sé.
—Yo también lo sé. Me lo ha dicho usted a menudo —replicó Bronovski, tirando
otro cacahuete al aire.
Tampoco esta vez falló.
(Isaac Asimov: “Contra la estupidez” 1972)
