Tal vez sea por
prejuicios, preconceptos o simplemente sea la distancia, pero si pensamos en
automovilismo, los países nórdicos no son los primeros que nos vienen a la
mente. Quizás, para nuestra sangre latina, son demasiado fríos, y por eso no
los consideramos a la altura de otras potencias. Sin embargo, de la península
escandinava han salido campeones de rally y de Formula Uno y como ejemplo, en
la anterior entrada, presentábamos a un Saab sueco. Y la historia no termina
ahí, ya que son varias las importantes empresas que se iniciaron en esas
latitudes. Por eso, me decidí a quedarme en la fría Suecia para presentarles mi
Volvo 144 de 1970. Abríguense.
Para encontrar sus
inicios debemos remontarnos a la década de 1920 y buscar a Assar Gabrielsson, Licenciado en Economía, quien se desempeñaba en
la famosa fabrica de rodamientos SKF. Estando en Francia, como responsable de
ventas de la empresa sueca, descubrió que podía ofrecer los rodamientos a una
mejor calidad y a un menor que los líderes americanos. En su regreso a Suecia
en 1923, se encuentra con Gustaf Larson, ingeniero y diseñador, que había
trabajado en la firma Morris en Inglaterra y también se desempeñaba en SKF.
Estos dos visionarios, compartieron sus proyectos, y así fue como desarrollaron
la idea de fabricar un automóvil. O intentar hacerlo.
Gabrielsson tenía como
tarea, atraer a posibles financistas y sus capitales, mientras que Larson se
dedicaba al diseño de los chasis. Obviamente el dinero no aparecía, por lo que
decidieron fabricar varios chasis, para así hacer más fácil la persuasión. Se
supone que construyeron 10 modelos, y al tenerlos, aparecieron los primeros
interesados que fueron... SKF, que no solo les proveyó del dinero, sino también
el nombre. Volvo, significa en latín “Yo ruedo” o “rodar” y la empresa de
rodamientos lo había utilizado unos años antes en uno de sus proyectos. Y es
así, como con el dinero y el nombre ya listos, sale en 1927 el primer Volvo
OV4, más conocido como Jakob. Este apodo proviene del 25 de julio en el
calendario sueco y es esa fecha, el día de la primera reunión de Gabrielsson y
Larson. Cierto o no, el Volvo OV4 es denominado Jakob.
A este primer modelo le
siguieron otros, primero con una neta inspiración americana, para pasar después
a ser influenciados por las formas italianas. Algunos nos resultan más
conocidos que otros, como el caso del Volvo PV544 o los 122-S que participan
con singular éxito en los Grandes Premios de Turismo. En 1960, varios PV544 son
de la partida del Gran Premio, pero es Gunnar Andersson quien se queda con la
victoria en su clase y en la general. En el ’62, Stipicic gana su clase y sale
segundo en la general al mando de un 122-S mientras que Von Dory sale segundo
en su clase con un PV544. Y la televisión nos dio uno de los primeros automóviles
de los héroes a imitar, el P1800 de Simon Templar “El Santo”, un ladrón con
mucho de Robin Hood, interpretado por Roger Moore.

Pero volviendo al auto en
cuestión, el diseño estuvo a cargo del norteamericano Jan Wilsgaard, cuyo padre
era noruego. Durante la Guerra, la familia decidió huir a Suecia, donde quedó
establecida una vez terminada la contienda. Jan había estudiado en la Escuela
de Artes Aplicadas de Gothemburgo e ingreso a Volvo en 1950 y estuvo a cargo
del departamento de diseño hasta que se retiro en 1990. Por otra parte, la
denominación se debía a la nueva nomenclatura que utilizaba la empresa sueca.
La serie 140 significa: el primer dígito al número de serie, el número 4 a la
cantidad de cilindros y la tercera cifra a la cantidad de puertas. Por eso
existían los 142, 144 y 145.

La línea 140 tenía el
objetivo de reemplazar al Amazon presentado en 1956. Sin embargo compartía
muchas partes motrices con su antecesor. Por eso, venían provistos por el mismo
motor de 4 cilindros de 1800 cc o 2000 cc que le daban entre 75 y 90 CV de
acuerdo a la carburación utilizada, suficientes para hacer un auto sumamente
ágil. Con el paso del tiempo, fue recibiendo constantes mejoras, tanto en lo
estético como en lo funcional del interior. Por ejemplo, cuando se mejoró la
ventilación se retiraron los “ventiletes” delanteros, dándole un toque más
modero al vehículo.

Los autos de la serie 140
fueron presentados en 1966 como lo automóviles más seguros de la época. Y
seguramente esto fuese cierto. Contaban con columna de dirección colapsable,
cinturones de seguridad de tres puntos, habitáculo deformable y frenos a disco
con doble circuito, por lo que de haber una falla, el segundo circuito entraba
en acción. Todas estas medidas de seguridad, hacen que el auto sea un éxito, ya
que por ejemplo, en Estados Unidos, cumplía con las nuevas normas, antes que
estas entren en vigencia.
En total se fabricaron
cerca de 1.200.000 unidades, transformándose en el primer automóvil popular de
la fábrica sueca, y estuvo en producción hasta 1974, en que fue reemplazado por
la más moderna línea 240.
Les dejo un video con las
publicidades de la época y las fotos del modelo perteneciente al fascículo 43
de la colección “Taxis del Mundo”, editorial Altaya, edición Argentina.
Saludos y nos vemos en la
próxima entrada!!!!!