37 días 15 horas 34 segundos sin internet. Y encima es un
fin de semana largo de cuatro días y sigo sin conexión. Esto es desesperante,
debo comunicarme a través de la palabra no escrita, y prestar atención cuando
me hablan, por que lo que me dicen no queda grabado en ningún lugar como para
volver a leerlo… Tengo miedo de perder interés por navegar en la red. ¿Puede
suceder algo así? Por favor díganme que no, que en cuanto esto se resuelva, voy
a prender la pc y no habré perdido la memoria, que es como andar en bicicleta,
que es algo intuitivo, que nunca se pierde, que está en la genética humana. Y
lo más trágico son los efectos colaterales, por ejemplo ver televisión. Solo me
queda leer sobre autos, y entre revistas y libros, un modelo captó mi atención,
el Maybach Zeppelín DS8 de 1930. Leamos juntos.
Wilhelm Maybach, fue un ingeniero nacido en Alemania
(¿1846?) que trabajó para su compatriota Gottlieb Daimler, en colaboración a la
Gasmotorenfabrik, para la fabricación de motores a gas. Los dos jóvenes alemanes,
intuyeron que el futuro era los motores de combustión interna, y Gottlieb funda
la Daimer Motoren a la cual se le suma en pocos años Maybach. Mientras que
todas las primeras fábricas, pugnaban por crear un vehículo confiable, no fue
hasta 1901 en que se presentó la primera invención de Maybach, el 35 CV,
considerado el primer automóvil moderno y cuyo crédito recayó en la Daimler.
Tal vez, por estar a la sombra de su socio, es que Maybach decide en 1907 crear
su propia fábrica junto a su hijo Karl.
Gracias a la reputación obtenida, no le fue difícil
conseguir la ayuda financiera del conde Zeppelín para fundar la Luftfahrzeug Motoren
y en 1910, el primer dirigible con motores Maybach despegaba. A los pocos años
padre e hijo se independizan y fundan la Maybach Motoren, sin dejar de trabajar
con el conde, para fabricar cerca de una decena de dirigibles que fueron
utilizados en la
Primera Guerra Mundial con fines bélicos. En total se estima
que se hicieron más de 230 vuelos bombardeando las capitales de Londres y
Paris. Obviamente, al terminar el conflicto, se le prohibió a Alemania hacer
motores aeronáuticos. El nuevo rumbo volvía a ser el automóvil.
El primer prototipo fue bautizado W1, que consistía en un
motor propio sobre un chasis Daimler. Los motores W2 eran destinados a la
holandesa Spyker y el W3 es considerado el primer Maybach ya que contaba con un
bastidor propio. El mismo tenía un motor de seis cilindros y 5.7 litros de
cilindrada que le entregaba unos nada envidiables 70 HP. Lamentablemente ningún
W3 sobrevivió. Debido a lo exiguo de la economía en Europa, la firma holandesa
no pudo cumplir con el contrato de los W2, por lo que Maybach decidió utilizar
esos motores en sus propios chasis.
En 1929 fallece Wilhelm, pero llega a ver al primer V12 de
la compañía, el Maybach 12, que le permite a la sociedad situarse a la par de
las empresas de prestigio como Hispano Suiza, Packard o Isotta Fraschini.
Rápidamente se presenta el DS7 con un motor V12 de 7 litros y 150 HP. Todo lo
aprendido en la industria aeronáutica es aplicado a este modelo, que con sus
más de 3 toneladas requería de la licencia para conducir vehículos pesados.
Utilizaba aleación ligera y un sistema de transmisión que le otorgaba 12
cambios gracias a sus dos palancas en el volante, que le permitía hacer los
cambios sin tener que accionar el embrague, ya que se hacía automáticamente.
Al año siguiente es presentado el DS8, cuyos 12 cilindros
fueron llevados a 8 litros para entregar 200 HP a los más exigentes clientes.
Reyes, emperadores, príncipes y marajaes disfrutaban de estos modelos sin
olvidar a los aristócratas y jerarcas alemanes. Como servicio de post venta,
los mecánicos de la empresa eran enviados a cualquier lugar del planeta, para
capacitar en el manejo y manutención de los modelos a los choferes de sus
clientes. El kit de auxilio con el que venía provisto este modelo era de dos
ruedas de auxilio, caja de herramientas, bombillas de recambio y un gato
elevador incorporado por cada rueda y un compresor de aire, para mantener la
presión de los neumáticos o simplemente sacar el polvillo.
Años después la gran depresión hizo mella en la
economía de la empresa, por lo que otra vez se debieron enfocar en lo que tanto
rédito les había dado: la fabricación de motores. Cuando comenzó la Segunda
guerra, toda la industria alemana debió volcarse al material bélico y Maybach
no fue la excepción. Con la llegada de la paz, la empresa no pudo
reestablecerse económicamente y en 1966 fue absorbida por la Daimler-Benz y otra vez esta gran
marca quedó detrás del gigante alemán.
Les dejo un video y las fotos de la réplica perteneciente al
número 10 de la colección “Los más bellos Coches de Época”, editorial Altaza,
edición Argentina.
Espero que la próxima entrada sea desde mi casa, por que
esto de estar deambulando y sociabilizando para encontrar una conexión, no es
lo mío…
Saludos!!!!!!!