
La globalización nos
ha acostumbrado a ver autos iguales pero con distintas marcas, algo que antes
era muy difícil de ver, salvo los vehículos de un mismo grupo empresarial. Después
vinieron las alianzas entre empresas, que hicieron que una le pase a otra todo
lo que dejaba de producir, como una manera de recuperar sus fondos de
inversión. Pero hoy todo está tan mezclado que uno puede ver un auto con la insignia
del doble chevrón pero con una marca china, como en este Dongfeng del 2000.

Es entendible que las
grandes empresas deben tejer alianzas para exprimir todo lo que se pueda las
inversiones, a la vez que se bajan los costos de expansión. Pensemos en este
caso. Citroën quería ingresar al mercado chino, ya que el mercado donde se
movía estaba saturado por la competencia, y China presentaba un gran potencial,
debido a su creciente economía. Pekín se sacudía la modorra a principio de la
década del 90, postulándose para la sede de los Juegos Olímpicos del 2000, y
aunque no fue designada organizadora, hizo que todos los ojos se poseen en esta
antigua ciudad. La revancha llegó en el 2008, cuando el mundo quedó maravillado
con toda la parafernalia presentada por los asiáticos.

Citroën también vio
con buenos ojos el mercado chino, pero debido al régimen de gobierno reinante y
a los altos costos que implican una planta nueva de producción, buscó un socio
local. Y ahí es donde establece sus lazos con Dongfeng, una empresa estatal
fundada en a fines de los cincuenta. Dongfeng, cuyo significado es “viento del
este”, se dedicaba principalmente a la producción de camiones y camionetas, y
en menor medida a vehículos para uso oficial, inspirados en modelos americanos.

El programa se iniciaba
con la fundación de la Dongfeng Citroën Automotive Company que iba a producir
el conocido ZX de la marca gala, bajo el nombre de Fukang, que significa “Prosperidad
y salud”. Nota del autor: no me imagino decir “tengo un Viento del Este
Prosperidad y Salud modelo 2000”.

Los primeros modelos
solo eran ensamblados en China con componentes traídos desde Francia, por lo
que el valor del Fukang no permitía una gran comercialización. Solo 1.000
unidades en 1995, pronosticaba un duro camino, pero los chinos no estaban
dispuestos a esperar la maduración normal de un producto, y decidieron hacer
dos plantas para fabricar todos los componentes y así tener un auto chino al
100 por ciento.
Para fines de los
noventa, se presenta el Dongfeng 988 Fukang que nos acompaña y la producción ya
alcanzaba las 50.000 unidades anuales. El auto, a pesar de ser marca Dongfeng,
lleva la insignia del doble chevrón, y en su parte trasera se puede leer tanto
Citroën ZX, como Fukang 988. Y es esta área donde está la gran diferencia con
el producto francés. El Citroën chino tiene baúl y no un portón trasero como el
modelo que se vendió en Europa.
Hoy en día, la
producción anual es de más de 400.000 unidades de sus distintos vehículos los
cuales pueden ser el conocido Peugueot 206, pero llevado con el logo de Citroën
en su trompa y la marca Dongfeng en su baúl… Y le pueden sumar más modelos de
la casa del león como el 207, 307 o 407. Y otros autos chinos pueden ser los
modelos de Citroën C4, C5 y C6.

No conformes con esta
mezcolanza de marcas, logos y modelos, también hicieron lazos con Honda para sus
modelos Civic y CV R y con Nissan para el Teanna y con Kia, y con Hummer y con
marcas de camiones y etc. etc. etc.
Si me preguntan, la
verdad es que no soy amante de toda esta globalización, como que el auto deja
de tener su impronta, para adoptar otra personalidad ajena a su idea original.
Pero también entiendo que es una manera de poder sobrevivir de estos gigantes
industriales, a la vez que le dan a muchísima gente la oportunidad de tener un
vehículo.
La miniatura es de Ixo
para el coleccionable de editorial Altaya “Taxis del Mundo” y corresponde al
fascículo 38. En
el vídeo van a ver algunos modelos, pero principalmente al
Hummer chino en acción…
Saludos, buena semana y espero que les haya gustado este taxi chino