¿Qué mejor que una marca clásica para una competencia
clásica? La conjunción de ambas, hace que el público se acerque en masa para
ver esa comunión, y las fábricas toman esa situación como una oportunidad de posicionarse
en la mente de los posibles clientes. Así fue como una marca legendaria pensó
en volver a las 24 horas de Le Mans, luego de 50 años, para reverdecer los
laureles del triunfo. El proyecto no era lo más factible del mundo, por eso la
gente se estremeció de emoción al ver en el circuito de La Sarthe al Bentley
EXP Speed 8 de 2001. A emocionarse...
En los primeros años de la competencia, Bentley era sinónimo
de Le Mans. En la primera edición de 1923, el Bentley 3 Litros de Duff y
Clement se quedaron con el récord de vuelta y culminaron en la cuarta posición.
Pero al año siguiente la misma dupla, consigue la primera victoria de la marca,
en la pista francesa. En 1927 son los pilotos Benjafield y Davis vuelven a
llevar a lo más alto al 3 Litros. Un año después, Wolf Barnato y Rubin son los
vencedores, pero con un Bentley 4.4 Litros. En 1929, otra vez Barnato, pero en
compañía de Birkin, cruza la meta primero con un Bentley 6.5 Litros. En 1930,
por tercera vez consecutiva, Wolf gana, pero acompañado de Birkin con el mismo
6.5 Litros. Y ese mismo año, Barnato que era presidente de Bentley Motors
Limited, le gana al Blue Train.
Luego de estos éxitos, la escudería se disuelve, dejando los
autos en manos privadas que siguen participando hasta 1933 pero sin mucha
trascendencia. Hasta el reinicio de la competencia, luego de la 2 Guerra no hay
noticias de la marca en suelo francés. En 1949, un viejo Corniche de 1939 llega
en sexto lugar y al año siguiente un TT de 1934 arriba en el octavo puesto. Y
en 1951, se produce la última participación en el siglo XX de la empresa
británica, cuando un viejo modelo culmina en un muy deslucido puesto 22. Habría
que esperar exactamente medio siglo, para ver un auto de la empresa fundada por
Walter Owen Bentley, llegar al circuito de La Sarthe.
La 69ª edición de Le Mans presentaba varias incógnitas. Por el
lado de los prototipos, la lógica decía que Audi conseguiría su segundo triunfo
consecutivo gracias al R8, Cadillac quería revertir la imagen dada en el 2000,
Chrysler daba ventajas con su LMP. También estaban los Panoz LMP07, los Dome
con motor Judd, los Courage, MG que se presentaba en la divisional menor y
Bentley que llegaba con lo justo. El sábado 16 de junio, a las 16 Hs como dicta
la tradición y bajo un cielo amenazante, Ferdinand Piech dio la largada de la
competencia. Aiello con el Audi marcador de la pole, picó en punta seguido por
el Dome de Lammers, el Chrysler de Beretta y el Bentley de Brundle.
A media noche, el Audi número 2 debía cambiar el tren
trasero completo, tarea que al equipo le llevo menos de 6 minutos!!!!! Adelante
seguía el Audi de Biela, seguido de su compañero Pescatori y tercero se ubicaba
el Bentley número 8 de Wallace. Pasado el mediodia, el líder se detiene para
cambiar la caja, y los muchachos demostraron estar más que entrenados, ya que
tardaron un poco más de 5 minutos, devolviendo la unidad al primer puesto en la
pista. Un par de horas antes de la finalización debio entrar una vez más el
auto de seguridad por un nuevo aguacero. Cuando todo parecía definido, al
Bentley número 8 se le impuso un pase y siga de 4 minutos por no respetar las
banderas amarillas, lo que hizo peligrar el último escalón del podio, pero la
diferencia era cómoda con respecto al Chrysler Nº 16 y pudo conservar el tercer
puesto.
Así fue como después de medio siglo la casa británica volvió
a participar en Le Mans, obteniendo un honroso tercer puesto de la mano del
Bentley Numero 8, conducido por Wallace,
Leitzinger y Van de Poele
Les dejo un video y fotos de la réplica perteneciente al
número 49 de la colección “100 años de Sport Automóvil” editorial Altaya,
edición Argentina.
Saludos y buen fin de semana!!!!!