29 días, 11 horas, 53 minutos sin internet. Desesperante, es
como haber vuelto a la edad de piedra. He tenido que volver a comunicarme con
mis amigos por ese aparato llamado teléfono y ver esa otra pantalla llamada
televisión. Tuve tiempo libre y descubrí que hay gente que los fines de semana
salen de sus casas y pasea, ¿Pueden creerlo? En realidad lo más trágico es esto
del blog. Por suerte, lo puedo ver gracias a la tecnología del celular, pero no
puedo opinar y voy viendo todas las entradas que se han publicado y no puedo
decir ni a. Y de más está decir que no es lo mismo una pantalla de 21’ en el
escritorio de casa, que una minúscula pseudo pantalla de celular de 1,5’ que
tarda quince minutos en cargar. Por lo menos sirve para cubrir el síndrome
de abstinencia. Pero el mundo sigue, y no vamos a dejar que nuestro querido
proveedor de internet haga que el blog se detenga. Así que, computadora
prestada de por medio, hoy les ofrezco una joya de la corona, el Batimóvil de
1966.

¿Qué es lo más importante que nos dan los amigos?
Seguramente todos coincidimos en que son como hermanos que elegimos, son los
que siempre están, en los que confiamos ciegamente. A los que podemos llamar en
cualquier momento y los que nos sorprenden con las locuras que uno nunca haría.
Hace unos meses cumplí años y los más cercanos a mí, debían
su regalo, algo común que sucede siempre entre nosotros, así que no llama para
nada la atención. Lo raro fue que se pusieron de acuerdo para hacer “el regalo”. Coordinar algo así, encargado por correo, requiere una logística impropia de nosotros, incapaces de
hacer algo bien. Pero esta vez todo salió perfecto y fue así como el Loco, el
mismo que acelera la GTX que se ve abajo a la derecha, el trepamuro Gonzaspider
y el Cubano, me sorprendieron con esta delicia, que conjuga a mi hobbie de los
autos a escala con mi súper héroe por excelencia. Gracias Amigos!!!!!


Pero pasemos a esta maravilla. Batman surgió del lápiz de
Bob Kane que según los más fanáticos, se inspiró en la máquina voladora de Leonardo
Da Vinci para darle alas al hombre enmascarado. Obviamente era un poco incomodo
ir por todos lados con unas alas en la espalda, por lo que se optó por una capa
que siempre se ve desplegada. Para el guión se designó a Bill Finger, quién le dio
esa personalidad oscura y vengativa, más propia de un ser humano que de un
súper héroe. Con el personaje ya
definido, Batman hace su aparición en la revista número 27 de Detective Comics de mayo
de 1939, en la aventura “El caso del sindicato químico”. Claro que en este tiempo, el Batimóvil no era
ni una idea a desarrollar.

En un principio, el hombre murciélago se desplazaba en el
auto de Bruce Wayne, pero no era muy apropiado para mantener el anonimato de
nuestro héroe. Recién en 1941, en el número 48 de Detective Comics, aparece el
primer Batimóvil, que era igual a un Cord convertible de 1936 de un color rojo
poco discreto. A partir de ahí, con el transcurso de los años, hubo varios
modelos adoptados por el encapotado. Se pudieron ver: un Studebacker, un
Cadillac, un Chrysler y hasta un Porsche 356, todos decorados con unas poco
estéticas alas y máscaras. Por suerte, en 1966 se decidió llevar la historieta
a la pantalla chica y ahí si, se tuvo que hacer un auto especial para la serie.

Este modelo se le encargó a
Dean
Jeffries y George Barris, pero Jeffries, quien había puesto manos a la
obra sobre un Cadillac 1959, desistió del proyecto. Barris se encontraba con
todos los elementos que le habían requerido para el prototipo, luces, turbina,
lanza cohetes, pero carecía de un auto apropiado para montarlos y solo faltaban
tres semanas para el capítulo piloto de la serie. Ante el poco tiempo
disponible para el diseño del propio modelo, se le ocurrió la posibilidad de
utilizar un modelo que había visto en distintas exposiciones, el Ford Lincoln
Futura.
Este modelo era un Concept Car de
1955 y había sido diseñado por Bill Schmidt y construido por Ghia en Italia a
un costo de U$S250.000 para la época. Si bien era un proyecto impracticable en lo comercial, por su doble techo curvo y transparente, era un éxito en cuanta
exposición se presentaba. El único modelo construido era de color blanco, ya
que se utilizó una nueva pintura nacarada de prueba, pero en 1959 fue pintado de
rojo para la película “Empezó con un beso”, año en que pasó a retiro. Barris se
contactó con Ford, con la intención de dar con el auto y se lo ofrecieron a un
precio simbólico de U$S1. Irrisorio.
Una vez que lo tuvo en su poder, le
hizo unas pequeñas modificaciones, le agregó las aletas traseras y todos los
aditamentos que el súper héroe requería. Tenía el arranque del Turbo eléctrico,
el teléfono móvil, pantalla de radar, paracaídas de frenado, sistema antirrobo,
tres lanza cohetes situados detrás de las cúpulas y pantalla de televisión.
Pasados los contra tiempos, el auto fue un éxito que tuvo su propia personalidad.
Basta decir que desde 1966 a 1979, la firma Corgi se encargó de vender casi 5
millones de réplicas de este modelo.
Este modelo es de Hot Wheels y debo
decirles con orgullo que me lo regalaron mis amigos.
Saludos y volveré.