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martes, 31 de octubre de 2023

Porsche 911 GT2 RS (2017)

Para la RAE, algo bestial se refiere a “Que es extraordinariamente grande, fuerte, bueno o intenso”. Para los simples humanos, un automóvil que presume ser el más potente auto de serie fabricado por la empresa, es algo bestial. Y así es como fue presentado, el Porsche 911 GT2 RS que nos acompaña. Pero hay que aclarar, que este vehículo es el resultado de años de evolución. Hay que remontarse a los finales de la década de los 80, cuando Porsche había presentado una evolución más del 911, los 964 Carrera 2 y Carrera 4. En 1991 completaron la gama de modelos con el 911 Turbo y el 911 RS y en 1993 apareció el 911 Speedster. Pero a finales de ese año, el modelo es descontinuado al ser sustituido por la siguiente generación, el también llamado 993.

​Ubiquémonos en esos primeros años noventa: Madonna y Michael Jackson lideraban los rankings musicales, surgía la Comunidad Europea, en Buenos Aires un atentado terrorista destruía la Embajada de Israel, Barcelona recibía los Juegos Olímpicos, se celebraba en Wembley el concierto-homenaje a Freddie Mercury, en EEUU el asesinato del afroamericano Rodney King a manos de la policía provocaba una serie de disturbios que dejaban un saldo de 53 muertos, nacía el arquero “Dibu” Martínez, Schumacher debutaba en Spa, Prost se llevaba su cuarto campeonato deFórmula Uno, Peugeot ganaba Le Mans y Mansell triunfaba en la Indy. Mientras todo esto sucedía, Porsche deseaba hacer un auto más radical.

Para eso, necesitaban algo que sea más potente que el GT3, pero no podían basarlo en su modelo Turbo porque éste era tracción total. La solución fue ingeniosa, tomaron un 911 Turbo estándar, le aumentaron la potencia al motor y eliminaron el sistema de tracción total con todo el peso que eso provocaba. Esto significaba que el motor de seis cilindros y 3,6 litros del Turbo ahora generaba 424 CV y con sólo 1.290 kg permitía alcanzar los 100 km/h en sólo 3,9 segundos. Estamos hablando de la década de 1990. Estas cifras rozaban lo astronómico. En el exterior, la generación 993 también obtenía un kit de carrocería más musculoso: un enorme alerón en la parte trasera, un spoiler agresivo en la parte delantera y pasos de rueda atornillados casi pornográficos. Lamentablemente, Porsche sólo fabricó 57 automóviles en tres años, por lo que probablemente nunca veremos uno en la carretera. Pero este generoso blog les permite verlo en la miniatura de HighSpeed con un solo click aquí.

En 1999, surge la nueva generación, el 996, pero el propósito deportivo del GT2 se había extinguido. El GT3 era ahora el foco del departamento de carreras de Porsche y eso permitió que el GT2 fuera aún más loco que antes. Fue más rápido, más brutal e incluso más loco. Los dos turbos más grandes significaron que la cifra de potencia aumentara a 462 CV, al igual que su peso elevado a 1.420 kg. Este combo en las ruedas traseras, definitivamente lo hacían difícil de manejar. De hecho, este GT2 fue el primero en recibir el sobrenombre de “fabricante de viudas”. Y una de las principales razones por las que surgió este apodo fue la falta de cualquier tipo de ayuda al conductor: ni control de tracción ni control de estabilidad lo que provocaba un subviraje en las curvas mientras que, en la salida se producía un sobreviraje gracias a la gran cantidad de torque de reserva, lo que lo convertía en un auto increíblemente difícil de dominar. Obviamente este blog te lo muestra en la miniatura de High Speed con un soloclick aquí.

La tercera generación fue en el 2007 con el 997. Porsche seguía con su política de seguir aumentando la potencia por lo que el motor seguía con dos turbos, pero ahora de geometría variable, elevando los HP a 523 pero conservando prácticamente el mismo peso que su antecesor. Estéticamente, una vez más se diferencia de su anterior hermano, contaba con un labio delantero revisado, un alerón trasero de nuevo diseño con dos entradas de aire pequeñas a cada lado y un paragolpes trasero lo suficientemente grande para esconder por primera vez un silenciador y tubos de escape de titanio. Y se había aprendido la lección y ahora presentaba ayudas en la conducción, lo que hicieron de este modelo un automóvil más amigable para manejar. Y para este modelo, se van a conformar con una foto del real, porque este blog no es tan generoso.

Para 2010, se anunció una variante RS del 997. El nuevo "Hacedor de viudas" escalaba hasta los 612 HP, con un peso menor al GT2 estándar, lo que permitía alcanzar una velocidad máxima de 330 km/h y recorrer Nürburgring en 7 minutos y 18 segundos. Para llegar a esa potencia, se había trabajado en la presión de los turbos, nuevos pistones y nuevos escapes. Para seguir alivianando al 997, se utilizó fibra de carbono en distintas partes obteniendo el bicolor característico por el capot delantero negro mate. Dato curioso sobre este GT2 RS es que su nombre en clave interno era “727”, que era el tiempo de vuelta del Nissan GT-R en Nurburgring. Y si, el blog sigue siendo austero y tampoco lo tenemos en nuestra colección.

Y cuando parecía que no tendríamos novedades de nuevos GT2, en el 2017 apareció un anticipo de una nueva versión denominada RS en la carátula del video juego Forza Motorsport 7. Meses después, en el festival de Goodwood, se mostró en todo su esplendor. Mantenía el esquema de su antecesor en plata y carbono y tenía un kit de carrocería extremadamente agresivo gracias a las enormes tomas de aire y a la exagerada ala trasera. La potencia del motor de seis cilindros y doble turbocompresor de 3,8 litros trepaba a 690 HP, siendo la mayor potencia de un Porsche entregada para un auto de serie.
























Para seguir alivianándolo, el techo se hizo con magnesio para mantener y se aumentaron las piezas en fibra de carbono. En las ventanillas traseras y laterales sustituyeron el cristal por policarbonato y el escape era íntegramente de titanio. Y solicitando el paquete Weissach se podría reducir aún más el peso ya que utilizaba aún más fibra de carbono y titanio y también incluía de serie un juego de ruedas de magnesio. Fue una gran decepción que no contara con una opción de caja de cambios manual, sin embargo era increíblemente rápido, obteniendo múltiples récords en la pista hasta la fecha y en el momento de su lanzamiento era el auto de producción más rápido en Nurburgring, hasta la llegada del Lamborghini Aventador SVJ.



Algunos datos, para entender lo bestial de este automóvil, Porsche declara que logra una aceleración de 0 a 100 km/h en 2.8 segundos, de 0 a 200 km/h en 8.3 segundos y una velocidad máxima de 340 km/h,​ pudiendo generar más de 400 kg de carga aerodinámica, con un peso total de 1470 kg. Los guardabarros ensanchados albergan neumáticos de alto rendimiento en medidas 265/35 ZR 20 pulgadas (50,8 cm) en el eje delantero y 325/30 ZR 21 pulgadas (53,3 cm) en el trasero. En cuanto al interior, cuenta con alcantara rojo, cuero negro y mucho carbono de serie como los elementos predominantes en el habitáculo. Los asientos son tipo baquet con estructura en fibra de carbono, y justo detrás tiene las barras antivuelco que también son parte de la dotación de serie. Todo el techo va forrado en alcantara de color rojo, al igual que la parte central de los asientos. El aro del volante también va tapizado en color rojo y en las puertas cuenta con detalles en el mismo material. El precio era de apenas €326.934.












La pequeña historia en el conocido infierno verde dice que el 27 de septiembre de 2017, Porsche festejaba el tiempo de vuelta de 6 minutos y 47.3 segundos alrededor de Nürburgring, a un promedio de velocidad de 184,11 km/h. Esto lo convirtió en el coche de producción más rápido en dar una vuelta hasta julio de 2018, cuando diez meses después el Lamborghini Aventador SVJ le arrebató el título con un tiempo de 6 minutos y 44.97 segundos. Más adelante en noviembre de 2018, el GT2 RS volvió a superar esta marca con un tiempo de 6 minutos y 40.33 segundos, gracias a la colaboración conjunta entre Porsche y Manthey Racing, que es un equipo de competición ligado estrechamente y entre ambos han ideado el Porsche 911 GT2 RS MR.











La producción del GT2 RS cesó en el mes de febrero de 2019. Sin embargo, de manera excepcional se reanudaría la producción en abril de ese mismo año, a fin de poder cumplir con los pedidos de clientes brasileños, debida a que al menos cuatro unidades terminaron en el fondo del Océano Atlántico a unos 333 km del puerto francés de La Rochelle, tras el hundimiento del buque de carga italiano "Grande America" de la empresa naviera Grimaldi Lines el martes 19 de marzo de ese año. Afortunadamente, los 26 miembros de la tripulación y un pasajero quienes viajaban a bordo, lograron ser evacuados sanos y salvos.














La pequeña pieza 1/43 que nos acompaña, es de Bburago.

martes, 4 de octubre de 2022

Porsche Panamera Turbo (2010)

¿Está mejorando, o sientes lo mismo?
¿Será más fácil para ti
ahora que tienes a alguien a quien culpar?
Dices: un amor, una vida,
cuando en la noche es una necesidad.
Un amor, podemos compartirlo,
cariño, te deja si no te preocupas de ello.

¿Te decepcioné?
¿o te dejé un mal sabor en tu boca?
Actúas como si nunca hubieras tenido amor,
y quisieras que yo me fuera sin él.
Bueno, esta noche es demasiado tarde
para sacar a la luz el pasado.
Somos uno, pero no somos iguales,
podemos llevarnos el uno al otro,
llevarnos el uno al otro... uno.
 
¿Has venido aquí por el perdón?
¿Has venido a levantar al muerto?
¿Has venido aquí a jugar a ser Jesús
con los que en tu cabeza son unos leprosos?
¿Te pedí demasiado?
Más que un montón.
Tú me diste nada, ahora es todo lo que tengo.
Somos uno, pero no somos iguales,
Bueno, nos hicimos daño, luego lo hacemos de nuevo.
 
Dices que el amor es un templo, el amor, la ley suprema,
el amor es un templo, el amor, la ley suprema.
Me pides que entre, pero entonces me haces arrastrarme.
y no puedo aferrarme a lo que tienes
cuando todo lo que tienes es dolor.
 
Un amor, una sangre, una vida,
tienes que hacer lo que deberías hacer,
una vida el uno con el otro,
hermanas, hermanos.
Una vida, pero no somos iguales,
podemos llevarnos el uno al otro,
llevarnos el uno al otro,
uno, uno.

 


(U2: “Uno” 1991)

lunes, 28 de abril de 2014

Porsche GT3 (1993)

Después del rutilante éxito de la última comparación, no me queda otra opción que volver a mostrar de a dos. En este caso seguimos con los súper deportivos, pero cambiamos de procedencia, nos vamos a Alemania, para continuar con la historia de la casa de Stuttgart. Así, sin más preámbulos, les presento el Porsche GT3 de 1999. Qué épocas las del deme dos…

Para los que gustan de ver cuál es mejor miniatura, tienen la opción de elegir, entre la de color verde de High Speed y la amarilla de Ixo, en ambos casos para coleccionables. A simple vista los dos lucen del mismo tamaño, pero al ponerlos juntos, el modelo de Ixo se lo puede ver como que tomó un poco de esteroides, y esto sucede porque en realidad es un poco más corto, más alto y más ancho. Siempre hablando en milímetros. Si a eso le sumamos que tiene líneas más redondeadas, el efecto visual es mayor.

De frente, los dos conservan los detalles del modelo real, con las tomas de refrigeración, de los frenos delanteros y de los radiadores. Pero el color verde, hace difícil que se vean esos detalles, debido a la tonalidad oscura del color. En el modelo de High Speed, los limpiaparabrisas están mejor resueltos, aunque están grabados en el parabrisas como los que luce su compañero.

En los laterales, ambos modelos muestran unas llantas muy reales, con un pequeño plus a favor del modelo de Ixo en su diseño, pero no en su tamaño, ya que son más grandes que las de High Speed. En la parte trasera, los dos muestran su alerón correspondiente, pero en el modelo de Ixo es más angosto. La miniatura amarilla, presenta unos focos mejor definidos que su colega, aunque este, tiene mejor resuelto las salidas de escape. En definitiva, son dos lindas miniaturas, de este gran modelo alemán.

En el interior, los dos muestran el tablero en color negro, por lo que se dificulta la visualización, efecto que se ve aumentado en el modelo de High Speed, al tener todas las ventanillas elevadas. El modelo de Ixo, deja ver un los relojes de distintos colores y una consola central en un gris más claro. Pero los dos presentan sus mayores errores en el habitáculo. El de color verde tiene una jaula antivuelco, que no venía en los autos de serie, y el amarillo presenta los asientos traseros, que este modelo no disponía. Una pena.

En nuestro anterior de la casa de Stuttgart, vimos la segunda generación del GT2. En 1999, el GT3 vio la luz como otra opción de los autos denominados carrera cliente, es decir, un auto nacido tanto para el uso cotidiano, como para entretenerse en las mejores pistas del mundo. De hecho, este modelo fue utilizado en la conocida categoría de Porsche Carrera Cup y ha ganado dentro de su clase, los campeonatos de resistencia de América como de Europa.

El motor original del GT3 también era un bóxer de seis cilindros de 3,6 litros que entregaba 360 CV. Pero si bien mantenía la configuración de su predecesor, tenía soluciones técnicas derivadas del 962 de carreras, que lo hacía muy avanzado con respecto a otros modelos alemanes. Las más sobresalientes eran: refrigerado por agua, bloque y culata del motor en aluminio, cuatro árboles de leva, cuatro válvulas por cilindro, lubricación por carter seco y una ayuda electrónica envidiable por esos años.

En su interior, no difiere en demasía de otros Porsches contemporáneos, siendo su principal característica, las butacas envolventes de competición. El resto era similar con el volante clásico de tres rayos, 4 airbags, vidrios eléctricos, alarma, cierre a distancia y con un reproductor CR22 de casetes. (Si, de casetes). Las butacas al ser de competición, impedían el ingreso de los pasajeros a la parte trasera, que se solucionó, retirando los asientos correspondientes, redundando en un ahorro de kilos.

Como todo Porsche exitoso, fueron innumerables las versiones que se hicieron de este modelo. Con solo hacer una mínima reforma en la suspensión, aerodinámica o motor ya es suficiente para estar en presencia de una nueva variante. De hecho, este modelo sigue en producción, siendo para mi gusto el cambio más llamativo, la versión GT3 RS 4.0 con un motor de 4 litros capaz de erogar 500 caballos de fuerza. Según los constructores, es el primer motor de 6 cilindros sin compresor que llega a esa potencia. Y para que no queden dudas, el maestro Walter Röhrl, en una de estas tantas versiones, estableció el récord para un auto de serie en el mítico Nürburgring.

El modelo verde pertenece a la entrega número 37 de la colección Dream Cars de Editorial Altaya. El de color verde, al fascículo 30 de Porsche Collection de editorial Planeta DeAgostini. En el video, lo pueden ver en todo su esplendor. Para la próxima entrega tenemos la evolución, el GT3 R del 2000.


Saludos y nos vemos caminando

viernes, 28 de febrero de 2014

Porsche 911 GT2 (2000)

El coleccionismo tiene tantas facetas como coleccionistas, por eso, a pesar de que todos tenemos muchos modelos en común, no hay dos colecciones iguales. Ya hablamos que algunos se interesan por un periodo en particular, una marca o un país, pero una de las cosas que más diferencia a las expertos del diecast, es la manera de como conservan sus miniaturas. Algunos son más obsesionados que otros y tienen secretos que jamás comparten de cómo cuidar una miniatura. Algo que me vendría bien a mí y a este Porsche GT2 del 2000. Que mugre que tenía!!!!!

Soy consciente que mi colección no goza de excelente salud. Algunos están encerrados tras vidrios, que cada tanto hay que limpiar, puesto que el tan temido polvo ingresa por todos lados. Algunos descansan en repisas que carecen de protección frontal, los cuales son los más atacados y reclaman a los gritos un frente de vidrio. Y tienen razón.

Otros, los menos, están en sus cajas exhibidoras, y son los que en mejor estado están, ya que lucen como recién comprados. Pero la verdad es que los conservo en su empaque original por una cuestión de espacio, ya que una vez que les encuentro el lugar, los saco de su prisión. Ahora bien, se de coleccionistas que jamás los retiran, no solo de la caja exhibidora, sino que van más allá y aún están dentro de sus cajas de cartón.

Yo los despojo hasta de la base, ya que la misma quita mucho espacio para mi gusto. Admito que conservo las cajas, con la base y la tapa acrílica, pero todo eso se encuentra dentro del ropero, ocupando un lugar exponencial. No hay dudas que voy a tener que tirar algo de ropa. Pero volviendo a los autos, los exhibo sin nada adicional.

También está el tema de la limpieza. Por ejemplo él que les pasa un suave pincel de cerdas naturales de pelo siberiano o el loco de la franela que solo la utiliza para sus miniaturas. Algunos osados usan detergentes del tipo “cremoso” que no dejan rayas y otros solo le dan un fuerte soplido cuando la tierra ya no les deja ver el auto.

Me gustaría saber cómo exponen ustedes vuestras colecciones. Si son maníacos y limpian una vez por semana cada modelo o si sus vitrinas son parecidas a un desguace municipal donde los autos están todos apilados. Si los dejan en sus cajas y nunca los sacan o si compran algo en blíster, permanece en el mismo por siempre.

El último modelo de la casa de Stuttgart, también fue el Porsche GT2, pero el mismo era un carrera cliente del cual se hicieron menos de 200 unidades. En 1999 se presenta este modelo, denominado internamente 996. Desarrollado principalmente como un coche de calle en contraste con su predecesor, el nuevo GT2 ofrecía  un motor boxer de 6 cilindros doble turbo de 3.6 L y contaba con una potencia de 462 CV, que luego se incrementó a 483 CV.

Interiormente, carecía de las simuladas plazas traseras, lo que lo hacía más liviano y por ende con mejores prestaciones, llegando a los 100 km/h en 4,1 segundos y a los 200 km/h en poco menos de 13 segundos. La velocidad máxima declarada por la empresa era de 315 km/h. Carecía de control de tracción y de estabilidad, por lo que conducirlo de manera deportiva, era solo para profesionales.

La única ayuda venía por el lado de los frenos, ya que los cuatro discos eran de cerámica, manteniendo los mismos en una adecuada temperatura a pesar de las exigencias. A estos se le sumaban neumáticos de 18 pulgadas, que aseguraban una perfecta adherencia.

Exteriormente se caracterizaba por sus grandes tomas de aire al frente, que servían para refrigerar los radiadores que se ubicaban por delante del eje anterior. Detrás de las puertas, se ven las entradas de aire para refrigerar el motor trasero y la caja de seis velocidades. Sobre el capot, se encontraba el alerón, que en este caso era fijo, a diferencia de otros modelos alemanes, que se desplegaban de acuerdo a la velocidad alcanzada por el automóvil.

Este modelo se mantuvo en producción hasta el 2007, cuando fue reemplazado por el nuevo GT2 más potente, denominado internamente como 997. En secuencia con la historia de Porsche, el próximo modelo de casa de Stuttgart que se presentará en este blog, será el GT3.

La miniatura corresponde al fascículo 25 de la colección Porsche de editorial Planeta DeAgostini. En el video, lo pueden ver en acción.


Buen fin de semana y que la pasen junto a alguna chica zorra

domingo, 17 de noviembre de 2013

Porsche 911 GT2 (1996)

Como muestra de mi falta de inspiración literata, hoy los voy a aburrir con un nuevo capítulo en la historia de la casa de Stuttgart. Sin dudas, tratar de escribir algo medianamente entretenido, acompañado de un auto en miniatura no es lo que más espontaneo me sale. Imaginen que si ya es difícil para mí, elegir que auto voy a publicar, es mucho más engorroso escribir algo para el disfrute general. Sin embargo, este Porsche 911 GT2 de 1996 no tiene la culpa.

Algunos aconsejan ir siempre con un lápiz y papel, así cuando surge una idea, plasmarla en el mismo momento antes que desaparezca. Claro que eso es solo factible para un escritor profesional, no para nosotros que cumplimos horarios laborales o tenemos obligaciones que nos impiden parar todo, para garabatear ese pensamiento en un pedazo de papel. O en un celular.

Otros dicen que hay que tomarlo como un ejercicio. Por ejemplo, sentarse todos los días a la misma hora detrás de un escritorio y empezar a “tirar ideas” hasta que en el conjunto de palabras desordenadas, se crea algo realmente bueno. Pero eso, sin dudas, no es lo indicado para nosotros, pequeños mortales que tenemos un diminuto blog, de autos en miniatura. Volvemos del trabajo, en casa nos esperan más tareas, y encima nos vamos a poner a pensar en escribir algo lindo. No gracias, netamente, eso no es lo mío.

El escribir, viene relacionado con la imaginación de cada uno de nosotros. Puedo leer mil libros, ir a cursos de literatura, sentarme tras el escritorio y sin embargo, de mi cabeza va a salir lo mismo que si no hubiese hecho nada de eso. Los escritores no solo tienen el don de la imaginación y de la escritura. Son personas cuyas experiencias y relaciones están en un nivel distinto al nuestro.

Por eso, dadas las excusas del caso, permítanme importunar con este modelo. El anterior de la saga fue el Porsche GT1, que en realidad era un auto de carreras disfrazado de civil. Este modelo, si bien nació para la calle, su destino eran los circuitos. Las versiones de este tipo, de la casa alemana se designaban con las siglas RS de “Rennsport” que significa carreras. Pero para este modelo se optó por las siglas GT que son utilizadas en los EE.UU. en el campeonato IMSA de resistencia. Y ahí era donde se pensó destinarlo.

El desarrollo del auto provenía de la versión turbo del Porsche, que internamente era el 993. Pero para los ingenieros alemanes, 408 CV eran pocos, así que decidieron retocar la planta impulsora para llegar a los 430 CV. No conformes con ello, decidieron aligerar el modelo y le sacaron más de 200 kg, dando una envidiable relación peso potencia. Y para cerrar el círculo de hacerlo exclusivamente deportivo, no tenía tracción integral como la versión turbo, sino que contaba solo con tracción en sus ruedas traseras.

El interior era muy austero, ya que parte de los kilos que se habían restado, provenían del equipamiento del habitáculo, que por ejemplo no venía con el simbólico asiento trasero. Sin embargo, había una versión más rudimentaria, llamada Clubsport que no poseía revestimiento interno, y traía de fábrica jaula antivuelco, butacas de competición, cinturón de seguridad de seis puntos, extintor automático y corte de la electricidad como medidas de seguridad. Y algunos paneles de la carrocería eran de aluminio, mientras que los cristales laterales y la luneta eran más delgados.

Estéticamente, se caracterizaba por los guardabarros ensanchados de manera abrupta, por unos aditamentos que dejaban ver los puntos de sujeción, para darle una imagen de robustez. En el frente se destacaba un labio muy bajo, con dos deflectores en los laterales destinados a mantener la trompa lo más pegada al piso. En la parte trasera, la característica principal era el gran spoiler fijo, que tenía dos tomas de aire, que servían para enfriar al motor, que por petición del cliente, podía ser una versión mejorada que otorgaba 450 CV.

Este auto de carreras, se construyó hasta 1999, con una producción muy pequeña de unidades. El año que viene les presento el GT2 de este milenio.

La réplica de High Speed, corresponde al fascículo 21 de la colección Porsche de editorial Planeta DeAgostini. En el video, lo pueden ver y escuchar.


jueves, 3 de octubre de 2013

Porsche 911 GT1 (1995)

De los autos de carrera, lo que más me gusta es ver como es automóvil que uno ve en la calle estacionado, se transforma en una hermosa máquina hambrienta de victorias. Uno la ve deslizarse por el asfalto, de un lado al otro de las pistas del mundo, peleando como bestia frente a otros automóviles igual de bellos, y no puede creer lo que es capaz de hacer esa máquina en las manos expertas de un piloto. Pero también estas los autos que hacen el camino inverso. Primero se hace el auto de carreras y luego se deriva de este, el auto de calle. Un claro ejemplo es el Porsche 911 GT1 de 1998, que vemos a continuación.

Estos casos de camino inverso, se producen cuando el objetivo  es solamente la victoria, sin importar las ventas del modelo citadino. Obvio que hay un fin comercial, pero en este caso no es el de aumentar las ventas de un modelo en particular, sino que se busca posicionar a la marca en el mercado automotriz. También se aprovechan los campeonatos como campos de pruebas, para soluciones que después se aplican en esos autos que vemos estacionados.

Porsche, de la mano de McLaren, había reinado en la máxima categoría en la década del ochenta hasta su retiro, pero los verdes laureles empezaban a marchitarse, a falta de participar en competencias mundialistas. La idea de volver a la Fórmula Uno, requería de un potencial socio, ya que desarrollar todo el vehículo incluye un presupuesto demasiado grande, como para arriesgarse a enfrentar a los gigantes de la competición.

Entonces surgió la idea de desarrollar un auto para el Campeonato Mundial de Resistencia, con la idea no solo de ganar dicho campeonato, sino también, las míticas 24 Horas de Le Mans, donde Porsche contaba con basta experiencia y triunfos. Para comenzar, primero se decidió hacerlo en una categoría menor, la GT1, donde debía enfrentar a marcas como Ferrari y McLaren. El Boxster que vimos con anterioridad no presentaba la suficiente agresividad, como para un auto de competición, por lo que se optó por desarrollar el proyecto en el conocido 911.
 
El reglamento permitía varias modificaciones a los autos convencionales, pero para un auto que aún no existía, dejaba mucha libertad a los ingenieros y proyectistas. Para el motor, obviamente la configuración debía ser Boxer, ya que los 6 cilindros opuestos, son una marca indeleble para la casa de Stuttgart. La cilindrada era de 3.200 cc, alimentados por dos turbos, que le proporcionaban unos hermosos 600 CV, que a través de su caja de seis marchas, eran transmitidos a las ruedas traseras.

Del 911 de calle, en realidad lo único que tenía era el nombre, porque el chasis en realidad era la conjunción de dos modelos. La parte delantera, si era del 911, pero la trasera era del 962 de competición, puesto que debía soportar un mayor peso y potencia. El motor estaba ubicado en la parte trasera, pero adelantado, casi en posición central. Luego se lo vistió con una carrocería, que intentaba parecer al auto “normal”, pero el alerón trasero, los guardabarros ensanchados y todo el paquete aerodinámico, delataba que era un verdadero auto de competición.

Una vez que estuvo listo y que se superaron las pruebas, se decidió su homologación y para ello se debieron construir las unidades de calle correspondientes. Y ese es el auto que nos acompaña. Solo unos pocos han sido los privilegiados en comprarlos, ya que no estaban destinados a captar clientes, sino a conseguir el permiso para poder competir en el Campeonato Mundial.
En las carreras tuvo distintos resultados, pero eso lo dejamos para cuando les muestre la versión de LeMans, que hace un cameo en algunas fotos.

La miniatura que nos acompaña, corresponde al fascículo 8 de Porsche Collection, de la editorial Planeta DeAgostini.

En el video, pueden ver el auto en detalle. Para la próxima entrega de autos de la casa alemana, al GT2.


Saludos y todo un palo para el fin de semana

Un clásico devorando litros....

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