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viernes, 29 de marzo de 2024

Volkswagen Golf 5 Plus (2005)

El 3 de diciembre, el viento cambió de la noche a la mañana, y llegó el invierno. Hasta entonces, el otoño había sido suave y apacible. Las hojas, de un rojo dorado, se habían mantenido en los árboles y los setos vivos estaban verdes todavía. La tierra era fértil en los lugares donde el arado la había removido.

Nat Hocken, debido a una incapacidad contraída durante la guerra, disfrutaba una pensión y no trabajaba todos los días en la granja. Trabajaba tres días a la semana y le encomendaban las tareas más sencillas: poner vallas, embardar, reparar las edificaciones de la granja…

Aunque casado, y con hijos, tenía tendencia a la soledad; prefería trabajar solo. Le agradaba que le encargasen construir un dique o reparar un portillo en el extremo más lejano de la península, donde el mar rodeaba por ambos lados a la tierra de labranza. Entonces, al mediodía, hacía una pausa para comer el pastel de carne que su mujer había cocido para él, y sentándose en el borde de la escollera, contemplaba a los pájaros. El otoño era época para esto, mejor que la primavera. En primavera, los pájaros volaban tierra adentro resueltos, decididos; sabían cuál era su destino; el ritmo y el ritual de su vida no admitían dilaciones. En otoño, los que no habían emigrado allende el mar, sino que se habían quedado a pasar el invierno, se veían animados por los mismos impulsos, pero, como la emigración les estaba negada, seguían su propia norma de conducta. Llegaban en grandes bandadas a la península, inquietos; ora describiendo círculos en el firmamento, ora posándose, para alimentarse, en la tierra recién removida, pero incluso cuando se alimentaban, era como si lo hiciesen sin hambre, sin deseo. El desasosiego les empujaba de nuevo a los cielos.

Blancos y negros, gaviotas y chovas, mezcladas en extraña camaradería, buscando alguna especie de liberación, nunca satisfechas, nunca inmóviles. Bandadas de estorninos, susurrantes como piezas de seda, volaban hacia los frescos pastos, impulsados por idéntica necesidad de movimiento, y los pájaros más pequeños, los pinzones y las alondras, se dispersaban sobre los árboles y los setos.

Nat los miraba, y observaba también a las aves marinas. Abajo, en la ensenada, esperaban la marea. Tenían más paciencia. Pescadoras de ostras, zancudas y zarapitos aguardaban al borde del agua; cuando el lento mar lamía la orilla y se retiraba luego dejando al descubierto la franja de algas y los guijarros, las aves marinas emprendían veloz carrera y corrían sobre las playas. Entonces, les invadía también a ellas aquel mismo impulso de volar. Chillando, gimiendo, gritando, pasaban rozando el plácido mar y se alejaban de la costa. Se apresuraban, aceleraban, se precipitaban, huían; pero ¿adonde, y con qué finalidad? La inquieta urgencia del melancólico otoño había arrojado un hechizo sobre ellas y debían congregarse, girar y chillar; tenían que saturarse de movimiento antes de que llegase el invierno.

«Quizá —pensaba Nat, masticando su pastel de carne en el borde de la escollera— los pájaros reciben en otoño un mensaje, algo así como un aviso. Va a llegar el invierno. Muchos de ellos perecen. Y los pájaros se comportan de forma semejante a las personas que, temiendo que les llegue la muerte antes de tiempo, se vuelcan en el trabajo, o se entregan a la insensatez.»

Los pájaros habían estado más alborotados que nunca en este declinar del año; su agitación resaltaba más porque los días eran muy tranquilos. Cuando el tractor trazaba su camino sobre las colinas del Oeste, recortada ante el volante la silueta del granjero, hombre y vehículo se perdían momentáneamente en la gran nube de pájaros que giraban y chillaban. Había muchos más que de ordinario. Nat estaba seguro de ello. Siempre seguían al arado en otoño, pero no en bandadas tan grandes como ésas, no con ese clamor.

Nat lo hizo notar cuando hubo terminado el trabajo del día.

— Sí —dijo el granjero —, hay más pájaros que de costumbre; yo también me he dado cuenta. Y muy atrevidos algunos de ellos; no hacían ningún caso del tractor. Esta tarde, una o dos gaviotas han pasado tan cerca de mi cabeza que creía que me habían arrebatado la gorra. Como que apenas podía ver lo que estaba haciendo cuando se hallaban sobre mí y me daba el sol en los ojos. Me da la impresión de que va a cambiar el tiempo. Será un invierno muy duro. Por eso están inquietos los pájaros.

Al cruzar los campos y bajar por el sendero que conducía a su casa, Nat, con el último destello del sol, vio a los pájaros reuniéndose todavía en las colinas del Oeste. No corría ni un soplo de viento, y el grisáceo mar estaba alto y en calma. Destacaba en los setos la coronaria, aún en flor, y el aire se mantenía plácido. El granjero tenía razón, sin embargo, y fue esa noche cuando cambió el tiempo. El dormitorio de Nat estaba orientado al Este. Se despertó poco después de las dos y oyó el ruido del viento en la chimenea. No el furioso bramido del temporal del Sudoeste que traía la lluvia, sino el viento del Este, seco y frío. Resonaba cavernosamente en la chimenea, y una teja suelta batía sobre el tejado. Nat prestó atención y pudo oír el rugido del mar en la ensenada. Incluso el aire del pequeño dormitorio se había vuelto frío: por debajo de la puerta se filtraba una corriente que soplaba directamente sobre la cama. Nat se arrebujó en la manta, se arrimó a la espalda de su mujer, que dormía a su lado, y quedó despierto, vigilante, dándose cuenta de que se hallaba receloso sin motivo.


(Daphne du Maurier: "Los Pájaros" 1952)

martes, 7 de noviembre de 2023

Volkswagen Golf GTI (1990)

En los Conjuros que aquí comienzan, 
se narra la Salida del Alma
hacia la plena Luz del Día,
su Resurrección en el Espíritu,
su entrada y sus viajes en las regiones del Más Allá.

Son éstas las palabras que deben pronunciarse el día de la Sepultura, cuando el Alma, separada del Cuerpo, ingresa en el mundo del Más Allá.
¡Salve, oh Osiris, Toro del Amenti!
¡He aquí que Thoth, Príncipe de la Eternidad, habla por mi boca!
Ciertamente, ¡soy el gran Dios
que acompaña a la Barca celeste en su navegación!
Vengo ahora para luchar junto a ti. ¡Oh Osiris!
Porque soy una de esas antiguas divinidades
que hacen triunfar a Osiris frente a sus enemigos
en la Pesada de las Palabras.

¡Oh Osiris! estoy ahora en lo que te rodea, 
como los otros dioses, nacidos de la diosa Nut; ellos destruyen a tus enemigos y aprisionan a los demonios.
Pues yo integro tu séquito, ¡Oh Horas!
En tu Nombre, yo salgo al combate.

Soy Thoth, que hace triunfar a Osiris frente a sus enemigos, cuando son pesadas las palabras en el gran Santuario de Heliópolis.
Ciertamente, soy Djedi, hijo de Djedi.
Nut, mi madre, me gestó y trajo al Mundo en la ciudad de Djedu.
Yo soy de los que gimen y lloran por Osiris en las tierras de Rekht
y logran que Osiris triunfe sobre sus enemigos.
Ra ha enviado a Thoth para que Osiris triunfe sobre sus enemigos.
He aquí que Thoth me hace triunfar, a mí, sobre sus enemigos.
Yo estoy junto a Horus el día en que la momia real de Osiris es vestida
y hago brotar los manantiales del agua para purificar «El Ser-Divino-del-Corazón-Detenido».
He aquí que deslizo el cerrojo de la Puerta 
que se abre ante los misterios del Mundo Inferior.
¡Abrid la Vía a mi Alma hacia la morada de Osiris!
¡Que pueda acceder a ella con seguridad!
¡Que salga de ella en paz!
¡Que no sea repelida a la entrada e impulsada a retroceder!
¡Que le permitan entrar y salir a su voluntad y que la Palabra de la Potencia sea triunfadora!
¡Que sus mandatos sean cumplidos en la morada de Osiris!
¡Oh, Espíritus divinos, observad!
Mi Alma marcha a vuestro lado.
Ella os habla: está también purificada como vosotros, pues la balanza del Juicio se ha declarado a su favor.

¡Que el veredicto de los Jueces que me concierne 
no circule en boca de multitudes!
¡Que sea reconocida como justa y pura mi forma de obrar en la tierra!
¡Que pueda estar erguido, jubiloso, ante Osiris y que pueda aparecer delante de ti, oh Príncipe de los dioses!
¡He aquí que arribo a la región de la Verdad-Justicia y que soy coronado como divinidad viviente!
Que emane la Luz, oh dioses, como uno de vosotros!
¡Que pueda pisar con mis pies el sol sagrado de Her-Ahau y contemplar en su pareja travesía por el Cielo a la Barca sagrada de Seket!
¡Que no sea rechazado 
ni impedido de contemplar vuestros rostros, oh dioses del Mundo Inferior!
Que colocado al mismo nivel que los otros dioses, pueda respirar el agradable olor de los alimentos, cuando el sacerdote invoque a los dioses ante mi ataúd estoy en la ciudad de Sekhem Junto a Horus, cuando éste arranque a los enemigos el brazo izquierdo de Osiris.
Entro y paso, ileso, entre las divinidades resplandecientes el día en que son aniquilados los demonios de Sekhem.
Acompaño a Horus a las fiestas de Osiris.
En el templo de Heliópolis hago ofrendas el sexto día de la fiesta de Denit.
Ahora, soy sacerdote en Djedu, a cargo de las libaciones.
Y éste es el día en que la Tierra está en culminación.
Y he aquí que en mi presencia se realizan los misterios de Re-stau…
En Djedu, pronuncio las fórmulas consagradas a Osiris.
Pues, sacerdote de difuntos, me ocupo de ellos.
Soy, igualmente, el gran Amo de la sabiduría mágica, cuando se coloca sobre los trineos el barco del dios Sokari.
Cuando en las ceremonias en Herakleópolis, hay que perforar la tierra, recibo una azada.
¡Oh, Espíritus divinos, que hacéis ingresar a las Almas perfectas en la sagrada morada de Osiris,
¡Dejadme marchar a vuestro lado, a mí, alma perfecta!
¡Dejadme penetrar en el santuario de Osiris!
¡Que escuche como vosotros escucháis, que vea como vosotros veis, quede de pie o sentado, como vosotros, a mi voluntad!
¡Oh vosotros que ofrendáis a las Almas perfectas en la mansión sagrada de Osiris, entregad dones consagrados para que mi Alma viva!
¡Oh vosotros Espíritus divinos, que libráis de obstáculos la Vía, 
y delante de las ofrendas que me son destinadas.
¡Que pueda aproximarme al barco Neshem sin que mi alma ni su Amo sean rechazados!
¡Salve, oh Osiris, Señor de Amenti!
¡Déjame penetrar en paz en tu Reino!
¡Que los Señores de la Tierra Santa me reciban con gritos de alegría!
¡Que me otorguen un lugar junto a ellos!
¡Que encuentre a Isis y Neftis en el momento propicio!
¡Que el Ser-Bueno me reciba con favor!
¡Que acompañe a Horus al Mundo del Re-stau y a Osiris a Djedu!
¡Que pueda pasar por todas las Metamorfosis posibles y por todas las Regiones del Más Allá, de acuerdo con los placeres de mi corazón!

RÚBRICA
Si durante su vida en la Tierra el muerto ha aprendido este conjuro y lo ha hecho escribir en las paredes de su sarcófago, podrá salir o entrar en su Mansión a voluntad, sin encontrar a nadie que pueda oponérsele. También estarán a disposición suya pan, cerveza y carne, el altar de Ra; vivirá en los campos Sekht-Iarú y compartirá con él las cosechas de trigo y cebada; y allá lejos será fuerte y venturoso como lo fue en la Tierra…

("Libro de los muertos": texto funerario del Antiguo Egipto 1500 a. C.)

La pieza es 1/43 de Norev

martes, 5 de septiembre de 2023

Volkswagen Beetle (1973)

Este es el fin,

hermoso amigo.

Este es el fin

mi único amigo, el fin.

 

De nuestros elaborados planes, el fin,

de todo lo que permanece en pie, el fin.

No más seguridad o sorpresa, el fin

Nunca te miraré a los ojos... de nuevo.

 

Puedes imaginarte lo que será,

tan ilimitado y libre.

Necesitando desesperadamente la mano de un extraño,

en una tierra desesperada.

 

Perdidos en un desierto romano de dolor,

y todos los niños están locos,

todos los niños están locos,

esperando a la lluvia de verano, sí.

 

Hay peligro a las afueras de la ciudad,

recorre la autopista del Rey, nena,

extrañas escenas dentro de la mina de oro.

recorre la autopista hacia el oeste, nena.

 

Monta la serpiente, monta la serpiente,

al lago, al antiguo lago, nena.

La serpiente es larga, siete millas.

Monta la serpiente.

Es vieja, y su piel es fría.

El oeste es lo mejor.

El oeste es lo mejor.

Llega hasta aquí y nosotros haremos el resto.

El autobús azul está llamándonos,

el autobús azul está llamándonos.

Chofer, ¿dónde nos llevas?

 

El asesino despertó antes de que amaneciera,

se puso las botas,

cogió una cara de la antigua galería,

y bajó hasta el vestíbulo.

Entró en la habitación en que la vivía su hermana,

y entonces él

visitó a su hermano, y entonces él,

él bajó hasta el vestíbulo y,

y llegó hasta una puerta,

y miró dentro.

Padre, ¿si hijo?, quiero matarte

Madre… quiero…

 

Vamos nena, aprovecha la oportunidad con nosotros,

vamos nena, aprovecha la oportunidad con nosotros,

vamos nena, aprovecha la oportunidad con nosotros,

y reúnete conmigo detrás del autobús azul.

Haciendo una piedra azul,

en un autobús azul.

Haciendo una piedra azul.

Vamos, sí.

 

Matar, matar, matar, matar, matar, matar

 

Este es fin,

hermoso amigo.

Este es el fin

mi único amigo, el fin.

 

Duele dejarte libre,

pero tú nunca me seguirás.

El final de las carcajadas y las mentiras piadosas,

el final de las noches en las que tratamos de morir,

este es el fin.

 


  (The Doors: “Este es el fin” 1967)

martes, 30 de agosto de 2022

Volkswagen Beetle (1955)

 EN el principio creó Dios los cielos y la tierra. 
Y la tierra estaba a desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Haya a luz, y hubo luz. Y vio Dios que la luz era a buena, y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana el día primero. 

Y dijo Dios: Haya un a firmamento en medio de las aguas, y separe aquel las aguas de las aguas. E hizo Dios el firmamento, y separó las aguas que estaban debajo del firmamento de las aguas que estaban sobre el firmamento. Y fue así. Y llamó Dios al firmamento a Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Y dijo Dios: a Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: Produzca la tierra a hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su especie, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero. 

Y dijo Dios: Haya lumbreras en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche; y sean por señales, y para las estaciones, y para los días y para los años; y sean por lumbreras en el firmamento de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la a lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en el firmamento de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

Y dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios las a grandes ballenas y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su especie, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y henchid las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto. 

Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios los animales de la tierra según su especie, y ganado según su especie, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves de los cielos, y sobre las bestias, y sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y a hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos; y henchid la tierra y sojuzgadla; y tened dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves de los cielos y sobre todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da semilla que está sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da semilla os será para a comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer.
Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era a bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. 

Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todas las huestes de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que había hecho, y a reposó el día séptimo de toda la obra que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había creado y hecho.

 

(Moíses: “Torah” 1446 AEC).

martes, 9 de agosto de 2022

Volkswagen Polo GTI (2010)

Él —porque no cabía duda sobre su sexo, aunque la moda de la época contribuyera a disfrazarlo— estaba acometiendo la cabeza de un moro que pendía de las vigas. La cabeza era del color de una vieja pelota de football, y más o menos de la misma forma, salvo por las mejillas hundidas y una hebra o dos de pelo seco y ordinario, como el pelo de un coco. El padre de Orlando, o quizá su abuelo, la había cercenado de los hombros de un vasto infiel que de golpe surgió bajo la luna en los campos bárbaros de África; y ahora se hamacaba suave y perpetuamente en la brisa que soplaba incesante por las buhardillas de la gigantesca morada del caballero que la tronchó.

Los padres de Orlando habían cabalgado por campos de asfódelos, y campos de piedra, y campos regados por extraños ríos, y habían cercenado de muchos hombros, muchas cabezas de muchos colores, y las habían traído para colgarlas de las vigas.

Orlando haría lo mismo, se lo juraba. Pero como sólo tenía dieciséis años, y era demasiado joven para cabalgar por tierras de Francia o por tierras de África, solía escaparse de su madre y de los pavos reales en el jardín, y subir hasta su buhardilla para hender, y arremeter y cortar el aire con su acero.

A veces cortaba la cuerda y la cabeza rebotaba en el suelo y tenía que colgarla de nuevo, atándola con cierta hidalguía casi fuera de su alcance, de suerte que su enemigo le hacía muecas triunfales a través de labios contraídos, negros. La cabeza oscilaba de un lado a otro, porque la casa en cuya cumbre vivía era tan vasta que el viento mismo parecía atrapado ahí, soplando por acá, soplando por allá, invierno y verano. La verde tapicería de Arrás con sus cazadores se agitaba perpetuamente. Sus abuelos habían sido nobles desde que empezaron a ser. Habían salido de las nieblas boreales con coronas en las cabezas. Las barras de oscuridad en el cuarto y los charcos amarillos que ajedrezaban el piso, ¿no eran acaso obra del sol que atravesaba el vitral de un vasto escudo de armas en la ventana? Orlando estaba ahora en el centro del cuerpo amarillo de un leopardo heráldico. Al poner la mano en el antepecho de la ventana para abrirla, aquélla se volvió inmediatamente roja, azul y amarilla como un ala de mariposa.

Así, los que gustan de los símbolos y tienen habilidad para descifrarlos, podrían observar que aunque las hermosas piernas, el gallardo cuerpo y los hombros bien hechos estaban decorados todos ellos con diversos tintes de luz heráldica, la cara de Orlando, al abrir la ventana, sólo estaba alumbrada por el sol. Imposible encontrar cara más sombría y más cándida. ¡Dichosa la madre que pare, más dichoso aun el biógrafo que registra la vida de tal hombre! Ni ella tendrá que mortificarse, ni él que invocar el socorro de poetas o novelistas. Irá de gesta en gesta, de gloria en gloria, de cargo en cargo, siempre seguido de su escriba, hasta alcanzar aquel asiento que representa la cumbre de su deseo. Orlando, a primera vista, parecía predestinado a una carrera semejante. El rojo de sus mejillas era aterciopelado como un durazno; el vello sobre el labio era apenas un poco más tupido que el vello sobre las mejillas. Los labios eran cortos y ligeramente replegados sobre dientes de una exquisita blancura de almendra. Nada molestaba el vuelo breve y tenso de la sagitaria nariz; el cabello era oscuro, las orejas pequeñas y bien pegadas a la cabeza. 

Pero, ¡ay de mí!, estos catálogos de la hermosura juvenil no pueden acabar sin mencionar la frente y los ojos. ¡Ay de mí!, pocas personas nacen desprovistas de esos tres atributos, pues en cuanto miramos a Orlando parado en la ventana, debemos admitir que tenía ojos como violetas empapadas, tan grandes que el agua parecía haber desbordado de ellos ensanchándolos, y una frente como la curva de una cúpula de mármol apretada entre los dos medallones lisos que eran sus sienes. En cuanto echamos una ojeada a la frente y los ojos, nos extraviamos en metáforas. En cuanto echamos una ojeada a la frente y a los ojos, tenemos que admitir mil cosas desagradables de esas que procura eludir todo biógrafo competente. Lo inquietaban los espectáculos como el de su madre, una dama hermosísima de verde, que salía a dar de comer a los pavos reales con Twitchett, su doncella, a la zaga; lo exaltaban los espectáculos —los pájaros y los árboles; y lo hacían enamorarse de la muerte—, el cielo de la tarde, las cornejas que vuelven; y así subiendo la escalera espiral hasta su cerebro —que era espacioso— todos estos espectáculos y también los ruidos del jardín, el martillo que golpea, la madera hachada, empezó ese tumulto y confusión de las emociones y las pasiones que todo biógrafo competente aborrece.
Pero prosigamos: Orlando lentamente encogió el cuello, se sentó a la mesa, y con el aire semiconsciente de quien está haciendo lo que hace todos los días de su vida a esa misma hora, sacó un cuaderno rotulado «Adalberto: una tragedia en cinco actos» y sumergió en la tinta una vieja y manchada pluma de ganso.

(Virginia Woolf: “Orlando” 1928)

 

sábado, 8 de febrero de 2014

VW Polo S2000 (2009)

Por lo general, cuando uno se toma una pausa de alguna actividad que disfruta, no es que la abandona sin razón. Por ejemplo, yo hace unos días que no estoy por estos mundos y tengo un justificativo: la maldita empresa que me presta el servicio de internet. Esa misma que cada tanto me deja sin servicio, decidió empezar el año 2014 a full. Nada de cortar el suministro por unos días. No señor, acá no se andan con chiquitas. Con decirles, que para poder publicar el VW Polo S2000 de 2009 he debido hacer un “injerto” y pasar un cable por la ventana….

Ha pasado un tiempo desde la última entrada, pero debo decir que ese tiempo dio a una pequeña disputa de opiniones que no vienen al caso, pero sirven para dar con el tema de hoy. Un escrito público, tiene tantas interpretaciones, como gente que lo lee, y a veces el emisor quiere decir algo, que es interpretado de manera distinta por el receptor. Esto lleva a una respuesta, que tiene el mismo eco, y así se distorsiona el mensaje, como cuando éramos pequeños y jugábamos al “teléfono descompuesto”. ¿Lo recuerdan?

Estos problemas son tan viejos en la internet, como la propia red. En sus inicios, cuando el uso del mundo virtual se reducía al espectro científico, los profesionales de todas partes del planeta, discutían sobre estudios y descubrimientos a través de pequeños sitios de encuentros, como los que hoy llamamos foros de discusión. Y por más que estamos hablando de gente culta y profesional, eso no los eximía que muchas de estas charlas sean acaloradas con insultos incluidos.

Esto llevó a la creación de distintos protocolos para evitar que las discusiones se conviertan en campos de batallas, donde nadie salía beneficiado. Pero cuando el mundo virtual se expandió al resto de los mortales, la gente que opinaba sobre un mismo tema era muchísima, lo que hizo que las discusiones fuesen moneda corriente en cada sitio. Fue así que se tomaron esos antiguos protocolos y se crearan normas de convivencias o netiquetas.

Estas netiquetas son un punto de partida, para que cada sitio las aplique, no de manera rígida, sino como una orientación a la convivencia. Básicamente hay 12 puntos para tener en cuenta:

Punto 1: Nunca olvides que la persona que lee el mensaje es en efecto humano con sentimientos que pueden ser lastimados. Muy buen inicio, ya que alguno puede pensar que del otro lado, un animal es el que le está hablando….

Regla 2: Adhiérase a los mismos estándares de comportamiento en línea que usted sigue en la vida real. Bien, quiere decir que si yo en la vida real, insulto a todos, también puedo hacerlo por acá. ¿No?

Regla 3: Escribir todo en mayúsculas se considera como gritar y además, dificulta la lectura. ESTE PUNTO ES MUY CLARO

Regla 4: Respete el tiempo y el ancho de banda de otras personas. Lo del tiempo lo entendí, pero lo de ancho de banda no. ¿Acaso tiene que ver con no “colgar” cosas extremadamente pesadas? ¿Cuál es el ancho normal de banda?

Regla 5: Muestre el lado bueno de su persona mientras se mantenga en línea. Que difícil!!! Casi nadie lo muestra en vivo, no sé cómo lo hacen a través de un monitor.

Regla 6: Comparta su conocimiento con la comunidad. Acá sí que la comunidad va muerta conmigo….

Regla 7: Ayude a mantener los debates en un ambiente sano y educativo. Paz hermanos, si se van a pelear que sea por una causa justa. Por ejemplo un autito.

Regla 8: Respete la privacidad de terceras personas, hacer un grupo contra una persona está mal. Esperemos que el Cabo Reyes entienda este punto.

Regla 9: No abuses de tu poder. Clarísimo, nadie tiene poder excepto yo.

Regla 10: Ser objetivo sobre temas cuyo bien primordial no afecte el general. Creo que este es punto, por el cual empiezan las discusiones.

Regla 11: Escribir con educación, tolerancia y respeto es un reto para muchos pero es vital para el buen flujo de la información y la armonía en las redes sociales. Habría que agregar que se escriba sin errores de ortografía….

Regla 12: No dar santo y seña de tu vida personal. Es por seguridad y también puede salvarte de algunos problemas a futuro y no afectar tu reputación. Recuerda que nunca sabes quien está del otro lado del monitor, cuida tu seguridad y nunca publiques cosas muy personales. Recuerda que el internet y las redes sociales no son un diario y todo va al escrutinio público. Otro punto fuerte, mantengamos el anonimato y nada de publicar fotos en paños menores. Se los agradezco.

Más allá de estas palabras, lo bueno es que cada uno de ustedes puede opinar lo que quiera, siempre que sea con respeto mutuo y sabiendo que por lo general, en este espacio, estamos hablando simplemente de autitos, algo que es para divertirnos y desconectarnos del mundo real.

El VW Polo que nos acompaña es el conducido por Julien Maurin en el SATA Rali Açores de Portugal del año 2012 por el campeonato IRC. En esta ocasión la prueba finalizó con un abandono para el francés. La miniatura pertenece a la colección Pasión por el Rally de editorial Altaya. En el video puede apreciar la competencia


Saludos y que tengan una semana llena de gloria.

sábado, 23 de julio de 2011

Volkswagen Combi (1965)

La regla dice que, tanto rurales, camionetas o simplemente furgones surgen de un auto convencional. Pero hay un modelo que nació para el trabajo y si bien cumplió con esto a destajo, también se destacó como el auto familiar por excelencia para recorrer largas distancias con la familia, disfrutando tanto del viaje como del destino. Y no es que este automóvil lo lleve a uno a gran velocidad o el confort de marcha sea sublime, sino que ha hecho que el viaje sea una experiencia compartida por toda la familia, incluida la mascota. Los invito a que se suban a la Volkswagen Combi de 1965. Hay lugar para todos.

La historia es sencilla y bastante conocida. A fines de la Segunda Guerra Mundial, la fábrica Volkswagen estaba ocupada por los norteamericanos que habían invadido Alemania. La idea original de ellos, era el desguase de la misma, por entender que representaba a la industria nazi. Pero la insistencia del jefe de planta Rudolf Brörmann, logró disuadir a los aliados de la decisión y es así como la planta de Stadt des KdF-Wagen se salvo y cambió su nombre al de Wolsburgo. Al hacer la división de Alemania entre los aliados, dicha planta quedó en manos inglesas, que de momento no tenían ninguna intención de reactivarla. Pero la misma seguía teniendo a sus empleados, que solo desarrollaban la tarea de limpieza y remoción de escombros a cambio de la ración diaria de comida.

Claro que los británicos también tenían sus necesidades, y entre ellas estaban sus vehículos, los cuales muchos de ellos no funcionaban por piezas faltantes. Y los alemanes de manera espontánea, tal vez con la intención de congraciarse o de obtener algún beneficio, se ofrecieron para recuperarlos. Este tímido comienzo, lleno de sacrificio y de capacidad, hizo que prontamente, la planta, tomara fama por la calidad de las reparaciones. Los ingleses nombraron al Mayor Ivan Hirst como director de la empresa, quien reconocía el trabajo de la fábrica como un gran potencial. Y en base a sobrantes, logra fabricar el modelo alemán llamado Schwimmwagen, con el cual desafía a los conocidos Jeeps ingleses demostrando las bondades de este vehículo alemán. Es así que logra disuadir al alto mando y el ejército autoriza la compra de 20.000 unidades de este modelo. Y más allá de todas las adversidades que se tuvieron para cumplir con la orden de compra, este fue el punto inicial para la resurrección de Volkswagen.

En 1947 se presenta el holandés Ben Pon, quien era el importador de Volkswagen en los Países Bajos, con la intención de negociar nuevos modelos para aumentar el comercio en Holanda. Entre sus requerimientos, sacó un primitivo boceto hecho a lápiz en un anotador, donde se veía un vehículo rectangular, más parecido a un pan lactal o pan de molde que a un vehículo, donde el conductor se encontraba bien adelantado, evitando que el automóvil tenga morro, y el motor en la parte trasera. En el medio, quedaba suficiente espacio para cargar 750 kg. El proyecto queda estancado por un año, hasta que cambio de autoridades de por medio, deciden seguir adelante. Las dos primeras cabinas, debido a su forma angular, resultaron un fracaso cuando son testeadas en el túnel de viento de una escuela técnica. Dicha escuela, hace una tercera cabina, de formas redondeadas, con la que se consigue bajar el coeficiente aerodinámico.

Ahora la cabina, es montada sobre el chasis del conocido escarabajo. Y obviamente el resultado es muy malo, ya que era muy frágil para resistir toda la carga. Otra vez, el proyecto entra en una meseta, hasta que en 1950, se fabrica un nuevo chasis más resistente, se le da una pequeña modificación a la carrocería, se mejoran los frenos y el motor. Para el nombre se elige el de Transporter y finalmente el 8 de marzo de 1950 entra en producción, llegando a fabricarse el primer año más de 8.000 unidades.
Esta versión T1 se mantuvo hasta 1967, con casi dos millones de Combis fabricadas en todas las versiones que uno puede imaginar. Las hubo del tipo furgón sin ventanillas, las había con puertas corredizas en los laterales, servían de ambulancias, para los bomberos, de camping, con caja estilo pick up y también había una con 7 plazas y estaba la Samba con los vidrios curvos sobre la esquina del techo.


Espero que les haya gustado este modelo, que seguro alguna vez, todos hemos disfrutado. Les dejo un video y las fotos de la réplica perteneciente al fascículo 50, de la colección “Taxis del Mundo”, edición Argentina, editorial Altaya.

Saludos y buena semana para todos!!!!!

Un clásico devorando litros....

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