Pero a todo le llega su
modernidad. Finalizada la Segunda Guerra, ya vimos como en los distintos países
de Europa surgieron varios autos populares, como el Renault 4, el Citroën 2CV o
el Volkswagen. En Italia, a la marca de motocicletas Piaggio, se le ocurrió construir
un ciclomotor con dos ruedas traseras, para el transporte de pequeñas
mercaderías, el cual fue comercializado bajo el nombre de VespaCar o TriVespa.
Eran motorizados por un pequeño motor de 50cc, contaban con dos puertas
delanteras, o ninguna, mantenía el manillar de moto, y era muy eficiente para
desenvolverse en una ciudad que todavía pugnaba por resurgir.
Este vehículo pronto
llegó a Asia, donde había un problema con los Samlor. Al ser lentos los carros
tirados por una bicicleta, el tráfico era constantemente entorpecido por estos
vehículos, así que en las grandes ciudades se decidió que los mismos sean
prohibidos, dando paso a loa “Auto rickshaw”, que no eran otros que los
VespaCar, adecuados al nuevo rubro de taxis. Como verán, eran épocas que poco
importaba la contaminación, el ruido y todo eso que hoy hace que se fomente el
uso de la bicicleta....
En la década del
cincuenta, Piaggio firma contrato con su principal importador, la fábrica india
Bajaj, para construir sus propios Tuk tuk, puesto que había conseguido el permiso
del gobierno local, para la instalación de nuevas fábricas. Este fue el paso
definitivo, para una verdadera explosión demográfica de estos vehículos en toda
Asia. Millones de Tuk tuk, cuyo nombre se debe al sonido de su motor,
movilizaron a todo el continente. Y de Asia llegaron al mundo. Hay países de
América que lo tienen tímidamente y en países de Europa tienen un fin
turístico.
Hoy en día, este
“automóvil” se sigue fabricando y vendiendo por millones, pero las nuevas
reglamentaciones, de a poco van marcando nuevos rumbos. Otra vez se pone en
tela de juicio la lentitud del mismo y el entorpecimiento que provoca en las
grandes ciudades. Otro punto muy discutido es la contaminación. Ya hay
proyectos de “Auto rickshaw” a gas o eléctricos, que dejarían de hacer su
típico ruido Tuk tuk. Y el último punto cuestionable, es la escasa seguridad
para sus ocupantes, ya que no es obligatorio el casco, ni el cinturón de
seguridad, inútiles en caso de cualquier colisión...
El modelo que les dejo,
es un Tuk tuk de Thailandia, correspondiente al número 27 de la colección
“Taxis del Mundo”, editorial Altaya, edición Argentina. Les recomiendo el
video, recorriendo Barcelona.
Y recuerden que este
domingo es el día del niño, así que tenemos una nueva excusa para comprar otro
modelito a escala....