Mostrando entradas con la etiqueta Tuk tuk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tuk tuk. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de agosto de 2012

Tuk tuk (1980)


Creo que una de las características que tienen los automóviles es que reflejan al ser humano. Hace algunos años había una publicidad de combustibles donde se veía el auto según la característica de la persona. Estaba la coupé para el soltero, la rural para toda la familia, la moto para el rebelde, o el pequeño coche para la mujer. Y creo que a los que tenemos la oportunidad de tener un automóvil, hemos comprobado que es así, que cada auto nos acompaña en nuestras vidas. Pero me parece que va más allá de cada persona y que cada auto tiene que ver con cada sociedad. ¿O alguien puede pensar, que en Buenos Aires se puede llegar a ver este Tuk tuk de 1980? Lo dudo mucho.


Imaginen a este vehículo prestando servicio en Berlin. O a una Ferrari por las calles de Bangkok. Hasta hace unos años, en Rusia, no había otros modelos que los propios. Y pasear con un Audi en Cuba es una utopía, más allá de las banderas políticas. El auto siempre va a estar al servicio de la sociedad, y es esta quien va a definir el diseño, las formas o los colores. De ahí el éxito y el fracaso de un mismo modelo en polos opuestos del planeta. Hay que admitir que la globalización ha hecho que haya menos diversidad de mercados, sin embargo hay nichos que siguen siendo exclusivos de un producto. Sino pregúntenle al Tuk tuk....



El inicio de este estilo de motorización no es otro que la tracción a sangre. A sangre humana... Porque los antecedentes hay que buscarlos en el “rickshaw”, que son esos carros para dos pasajeros, tirados por una persona. De ahí el nombre, que proviene del japonés Jinrikisha que quiere decir: “carruaje cuya fuerza la constituye un hombre”. Pero obvio que la eficiencia no era buena, porque rápidamente una persona se cansa de llevar 150kg. A estos les siguieron los carros tirados por una bicicleta, llamados “Samlor”, que aún subsisten como atractivo turístico en algunas ciudades y en otras, como única alternativa de transporte.



Pero a todo le llega su modernidad. Finalizada la Segunda Guerra, ya vimos como en los distintos países de Europa surgieron varios autos populares, como el Renault 4, el Citroën 2CV o el Volkswagen. En Italia, a la marca de motocicletas Piaggio, se le ocurrió construir un ciclomotor con dos ruedas traseras, para el transporte de pequeñas mercaderías, el cual fue comercializado bajo el nombre de VespaCar o TriVespa. Eran motorizados por un pequeño motor de 50cc, contaban con dos puertas delanteras, o ninguna, mantenía el manillar de moto, y era muy eficiente para desenvolverse en una ciudad que todavía pugnaba por resurgir.

Este vehículo pronto llegó a Asia, donde había un problema con los Samlor. Al ser lentos los carros tirados por una bicicleta, el tráfico era constantemente entorpecido por estos vehículos, así que en las grandes ciudades se decidió que los mismos sean prohibidos, dando paso a loa “Auto rickshaw”, que no eran otros que los VespaCar, adecuados al nuevo rubro de taxis. Como verán, eran épocas que poco importaba la contaminación, el ruido y todo eso que hoy hace que se fomente el uso de la bicicleta....

En la década del cincuenta, Piaggio firma contrato con su principal importador, la fábrica india Bajaj, para construir sus propios Tuk tuk, puesto que había conseguido el permiso del gobierno local, para la instalación de nuevas fábricas. Este fue el paso definitivo, para una verdadera explosión demográfica de estos vehículos en toda Asia. Millones de Tuk tuk, cuyo nombre se debe al sonido de su motor, movilizaron a todo el continente. Y de Asia llegaron al mundo. Hay países de América que lo tienen tímidamente y en países de Europa tienen un fin turístico.

Hoy en día, este “automóvil” se sigue fabricando y vendiendo por millones, pero las nuevas reglamentaciones, de a poco van marcando nuevos rumbos. Otra vez se pone en tela de juicio la lentitud del mismo y el entorpecimiento que provoca en las grandes ciudades. Otro punto muy discutido es la contaminación. Ya hay proyectos de “Auto rickshaw” a gas o eléctricos, que dejarían de hacer su típico ruido Tuk tuk. Y el último punto cuestionable, es la escasa seguridad para sus ocupantes, ya que no es obligatorio el casco, ni el cinturón de seguridad, inútiles en caso de cualquier colisión...



El modelo que les dejo, es un Tuk tuk de Thailandia, correspondiente al número 27 de la colección “Taxis del Mundo”, editorial Altaya, edición Argentina. Les recomiendo el video, recorriendo Barcelona.

Y recuerden que este domingo es el día del niño, así que tenemos una nueva excusa para comprar otro modelito a escala....

Saludos!!!!!!

Un clásico devorando litros....

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

El Tiempo en mi Ciudad