Los primeros experimentos con el motor de cuatro cilindros de Aurelio Lampredi llevaron a la creación del famoso 500 Mondial. Con un nombre que celebraba el campeonato mundial ("Mondial") ganado por Alberto Ascari, el 500 Mondial presentaba una versión de 2 litros del motor de cuatro cilindros de Lampredi sobre una carrocería pequeña y liviana, con una suspensión avanzada. El automóvil debutó el 20 de diciembre de 1953 en las 12 Horas de Casablanca, conducido por Ascari y Luigi Villoresi. Quedó en segundo lugar, después de un 375 MM. En 1954, se inscribieron cuatro 500 Mondial en la carrera de las Mille Miglia, siendo su mejor resultado en segundo lugar después de un Lancia D24.
El motor
2,0 L del 500 Mondial fue tomado del 500 F2 que ganó el campeonato mundial,
pero reajustado para producir 170 hp. Era extremadamente ligero (pesaba tan
solo 720 kg) y se comportaba de manera muy eficaz gracias a su moderna
suspensión trasera equipada con un eje De Dion. Los primeros 500 Mondial fueron
spyder con carrocería Pininfarina, pero Scaglietti creo posteriormente una
serie de “barchetas”. Dos berlinetas también fueron construidas por Pinin
Farina
Tras la
salida del ingeniero Aurelio Lampredi en 1955, se formó un nuevo equipo de
ingeniería para el año siguiente, que incluía a Vittorio Jano, Alberto
Massimino, Luigi Bellentani y el joven Andrea Fraschetti. Estos hombres
altamente calificados pronto crearon un nuevo auto deportivo de carreras de dos
litros: el 500 TR. Derivado directamente de los antiguos 500 Mondial, este
nuevo modelo llegaba hasta los 180 CV a 7.000 revoluciones por minuto para
impulsar sus escuetos 680 kilos hasta los 245 kilómetros por hora. Sin duda,
una máquina sensacional para medirse contra los Maserati 200S en la clase de
los dos litros. Todo ello rematado con una carrocería firmada por Scaglietti. Este
fue el primer Ferrari designado con el legendario nombre "Testa
Rossa" debido a las culatas del motor pintadas con el famoso color de
Maranello.
Se construyeron diecisiete ejemplares y se convirtieron en los autos deportivos favoritos, de los pilotos privados de todo el mundo. Pero a mitad del año 1956, la FIA emitió un cambio reglamentario, agregando un apéndice “C” al reglamento técnico. Esto provocó que Ferrari tenga que modificar su 500 TR ya que quedaba afuera por estos cambios. El parabrisas ahora tenía que ser simétrico sobre el eje del coche, y el ancho tenía que medir un mínimo de 100 cm con una altura de al menos 15 centímetros. Se requería un techo blando y la capacidad del tanque de gasolina era de 120 litros. También se ordenó una puerta de pasajeros.
Ingenieros, mecánicos y diseñadores comenzaron una carrera contrarreloj. A fines de 1956, Ferrari anunció el 500 TRC, un nuevo modelo que cumplía con todas las nuevas regulaciones de la FIA. El motor, la caja de cambios y la transmisión eran idénticos a los del 500 TR. Una de las principales diferencias entre el TRC y el primer Mondial, además del peso reducido, era el eje trasero: un eje rígido con resortes helicoidales en lugar de la variedad DeDion. El motor de dos litros alcanzó su punto máximo de rendimiento en el TRC con 190 CV. Más importante aún, la estructura del chasis del 500 TRC se reforzó para aumentar la rigidez. Las partes delanteras del marco tubular estaban más separadas, lo que hizo posible montar el motor más abajo, bajando así el centro de gravedad de todo el automóvil. Esto también permitió a Scaglietti modificar la carrocería diseñada por Pinin Farina, haciéndola 10 centímetros más baja.
La fábrica italiana ofreció el TRC a clientes privados de todo el mundo para competir contra automóviles como el Maserati A6GCS y el Jaguar D-Type en las carreras de autos deportivos. Varios modelos originalmente tenían pintura de dos tonos, y no muchos estaban coloreados con el típico rojo de carreras de Ferrari. A pesar del éxito conseguido, en menos de doce meses desde su presentación, el 500 TRC fue reemplazado por el 250 Testa Rossa de 12 cilindros. Como el último auto deportivo de carreras de cuatro cilindros, el 500 TRC realmente marcó el final de una era en Ferrari.
Entre sus palmares, un 500 TRC piloteado por George Harris y Lucien Bianchi, fue séptimo en la general y se adjudicó la victoria en la clase Sport hasta 2 litros, en las 24 Horas de Le Mans de 1957 y otro 500 TRC obtuvo una victoria en su clase en la Targa Florio de 1958 con Gaetano Starrabba y Franco Cortese, el primer piloto en ganar con Ferrari.
El modelo
que nos acompaña corresponde a la edición histórica de la Mille Miglia de 1988
reproducida por Art Model.