Que de
grande uno este coleccionando autos a escala, es motivo para que, el que no
está en el tema, lo tilde de raro. Claro que uno tiene muchos más motivos para
ello, pero por lo general, el coleccionismo para el que no lo practica, es una
pérdida de tiempo y dinero. Pero el punto en común entre los coleccionistas de
diecast y los que no, es que de chicos todos teníamos autitos, desde una
verdadera réplica hasta uno de madera hecho por nuestras propias manos. Y lo
bueno, es que a la hora de las carreras, todos tenían la posibilidad de
victoria, como este Alfa Romeo Giulia GTA 1300 de 1968. Larguemos!!!!
En la
adolescencia se toman caminos bien distintos. Futbol o autos, no hay término
medio, por lo menos acá. No conozco a un amante del mundo motor que le pegue
honrosamente a la redonda. Casi siempre terminamos clavándola en el ángulo,
pero no del arco, sino de la tribuna. Y no le pidan al habilidoso del barrio,
que distinga entre una Ferrari y un Fiat, porque para él es lo mismo, tienen
cuatro ruedas y motor. Y si le pedimos que elijan un modelo, se inclinan por el
Volkswagen Gol….
Hecha la
elección, entre los que nos inclinamos por el olor a combustible, surge la
rivalidad entre marcas. Se entiende que es algo típico de la temprana edad,
porque si nos ponemos a reflexionar, no es muy sensato fanatizar por una
empresa en contra de otra. Aunque cuando uno ve las carreras nacionales, ve a
gente bastante mayor, agitando su bandera. Pero no a todos le gustan las
carreras. Se que a varios que le gustan los autos, se aburren viéndolos girar
una eternidad de vueltas.
En mi caso
admito, que antes me gustaban más que ahora. Hace unos 25 años, era común que
el domingo me levante a las 7 de la mañana, para ir al autódromo a ver al
Turismo Carretera. Una pena, que en ese momento uno no se de cuenta que estaba
en presencia de algo histórico, como ver a Mouras, Castellano, Morresi o Ramos.
Pero con el paso del tiempo, solo las seguía por televisión y las revistas.
Los años
siguieron su curso, y hoy la mayoría de las veces ya ni las veo. La Fórmula Uno es la
única a la cual le sigo el tren, sin importar la hora. Creo que es porque uno
tiene la necesidad de seguir con ese ritual. Para el resto de las categorías toda
la información es a través de las publicaciones semanales. Creo que es por el
hecho de querer que la lectura nunca pierda su lucha contra la televisión. Pero
insisto, hay fanáticos de los autos, que detestan las carreras.
¿Cómo hacen
para no disfrutar de una maniobra justa entre dos Fórmula Uno, cual
mosqueteros, peleando por una doncella? ¿O al ver derrapar un WRC, por caminos
que solo se atreven las cabras? ¿Me van a decir que no están pendientes cuando
el escolta viene rebanando segundos a la punta y sabemos que lo va alcanzar en
las dos vueltas finales? Y que mejor que ver en vivo, a los pilotos de
categorías promocionales, yendo a la “chapa”, por mejorar un puesto. Si no saben
que es todo esto, pídanle un consejo a Juanh….
El Giulia
fue presentado en 1962, como el sucesor del Giuletta. Diseñada por Bertone, la
coupé pronto tuvo sus inclinaciones deportivas de mano de Autodelta, quien la
denominó GTA por “Allegerita”, ya que sus laterales de aluminio y sus
ventanillas de plexiglass, lo adelgazaron en 200 kg. Al motor lo llevaron
a los 170 CV, una barbaridad para un 1600 cc. El éxito fue inmediato, y el
Giulia GTA se quedó con los campeonatos de Turismo Europeo por tres años
consecutivos entre 1966 y 1968.
En la clase
menor, hasta 1300 cc, los Minis eran los dueños de la categoría. Autodelta
apuntó sus cañones a la división menor y presentó el GTA Junior, que destronó a
los autos ingleses y se convirtió en el amo y señor de la categoría menor.
Esta
miniatura de Metro, es del coleccionable “Alfa Romeo: Una Storia Italiana” de
editorial Fabbri. El piloto es Enrico Pinto, quien ganó la clase hasta 1300 con
este auto en Mugello, saliendo sexto en la general en 1968. El error que tiene
la miniatura, es que en la base dice Junior 1300 y en los bajos del auto dice
1600. De ahí surge la confusión sobre el auto. En el video se lo ve mucho
mejor.