El Tour de Francia, es una vuelta por etapas de ciclismo en ruta,
disputada a lo largo del territorio francés, aunque en algunas ocasiones pisa
el suelo de países vecinos. Considerada la carrera ciclista más importante del mundo,
el Tour se disputó por primera vez en 1903, y desde su creación, la carrera se
ha visto interrumpida solo en dos ocasiones debido a las dos guerras mundiales:
desde 1915 hasta 1918 y desde 1940 hasta 1946. Pero en realidad, el Tour de France
tuvo un ganador en 1899, y fue René de Knyff quien se alzó con la victoria al
mando de un Panhard et Levassor.

La realidad dice que la famosa carrera gala de automovilismo comenzó a
disputarse en el siglo XIX, organizada por el periódico “Le Matin”, bajo el
control del Automóvil Club de Francia, y se celebró del 16 al 24 de julio, en
siete etapas: París-Nancy; Nancy-Aix-les-Bains; Aix-les-Bains-Vichy;
Vichy-Périgueux; Périgueux-Nantes; Nantes-Cabourg; Cabourg-París. De los 49
participantes, terminaron la competencia solo 21 vehículos.
La prueba se disputó de manera irregular, pero tuvo un fuerte resurgir
luego de la segunda guerra, a partir de 1951. La década del 50 mostró un apogeo
de la competencia, gracias a pilotos como Jacques Pollet ganador en 1954 con un
Gordini de 2,5 litros, Alfonso de Portago también ganador pero en 1956 con una
Ferrari, el malogrado ganador de Le Mans,
Peter Whitehead quien perdió la vida
en esta competencia en el año 1958 a bordo de su Jaguar o el piloto belga cuatro
veces ganador de Le Mans, Olivier Gendebien.
Alfonso Cabeza de Vaca y Leighton, undécimo marqués de Portago inició
una seguidilla de 9 victorias del Cavallino con su modelo 250, que contribuyó a
que la serie tenga tantas versiones que hoy en día es muy difícilrecopilar toda
la información. Por ejemplo, tenemos: 250S, 250MM, 250 Monza, 250 Testa Rossa,
250 GTO, 250 P, 250 LM o la 250 TDF.
Ferrari presentó el 250 GT Berlinetta (LWB por Long Wheelbase: Distancia
entre ejes larga) en 1956. Fue apodado Tour de Francia, o TdF, después de
dominar el rally francés durante varios años. Se construyeron setenta y siete
coches del Tour de Francia, de los cuales algunos se vendieron para carreras de
GT entre 1956 y 1959.
Al ganar el Tour de Francia (TDF) y otros eventos importantes, estos
autos demostraron su versatilidad y se convirtieron en los preferidos de
algunos pilotos. Después de que Ferrari obtuviera los tres primeros lugares en
el Tour de France de 1957, los organizadores de la carrera prestaron el nombre
de su evento al diseño victorioso. Comenzando en Niza y terminando cinco días y
3345 millas (5383 km) más tarde en París, el Tour de Francia fue un evento
destacado en su época.
Probó durabilidad y versatilidad en varias etapas de la competencia en una
carretera que presentaba largas rectas, como cerradas curvas, con subidas de
colinas por estrechos caminos. Como esta prueba era agotadora, la mayoría de
los competidores no lograban terminarla.
El vínculo común entre los 250 era su infalible motor de tres litros
diseñado por Gioacchino Colombo. Este motor era el más pequeño de los dos
desarrollados por Ferrari y era necesario debido a las nuevas restricciones en
el tamaño del motor. Tras el grave incidente de LeMans en 1955, se impuso un
límite de tres litros en un intento de frenar los accidentes a alta velocidad.
El motor de tres litros de Ferrari todavía ofrecía entre 230 y 250 caballos de
fuerza y mantenía regularmente el ritmo de los prototipos participantes.
Todo el coche era similar al 250 Europa GT de 1954 con suspensión
delantera mejorada, caja de cambios totalmente sincronizada y el motor de
pequeñas dimensiones. El chasis aprovechó este motor para tener una distancia
entre ejes de 2600 mm, y lo mantuvo con sólo ligeras revisiones hasta que una
unidad más corta de 2400 mm lo reemplazó en 1959: SWB (Short Wheelbase: Distancia entre ejes
corta)
Cada chasis recibió una carrocería hecha a mano, y la mayoría fueron
carrozadas por Scaglietti & C. basándose en cuatro showcars de Pinin
Farina. Zagato, una casa de diseño milanesa conocida por su construcción
ligera, encaró algunos ejemplares particularmente potentes y Camillo Luglio se
convirtió en campeón italiano en el suyo.

El desarrollo progresivo y las carrocerías hechas a mano hicieron que no
hubiera dos 250 GT Berlinetta iguales. Se incorporaron diferencias en la
carrocería de año en año, con detalles sutiles en las ventanas, faros delanteros
con cubierta tipo burbuja y rejillas de capó variadas que distinguen a cada
automóvil. Los primeros TDF se inspiraron en el 250 MM y ambos tenían las
mismas proporciones generales y un parabrisas trasero envolvente. Los cambios
posteriores en la carrocería incluyeron un parabrisas trasero más pequeño,
rejillas adicionales en el pilar C para enfriar la cabina y guardabarros
traseros más pronunciados. En 1959, una nueva parte delantera incluía faros
abiertos para cumplir con la ley italiana y proporcionar más luz.

Como todo auto derivado de las competencias tenía un comportamiento y
manejo en carretera muy limpio, un motor robusto y una construcción mecánica
muy confiable. Y un confort con varios puntos flojos ya que contaba con ventilación
interior insuficiente, una impermeabilización muy pobre ante una copiosa lluvia
y una aislación acústica que hacia parecer que el copiloto era el propio V12. Sin
embargo, la satisfacción de manejo era superior a cualquier falencia, incluidos
los deficientes frenos.
La réplica es 1/43, de la marca Bang.