Para el tema Diecast Central
de este mes, el tema venía fácil. “El Segundo Auto”. Ese auto que solo
tendríamos si nos sobra la plata. No para usar todos los días ni para ir al
supermercado. Es ese auto que siempre quisimos tener, el que lavaríamos todos
los fines de semana para dar una vuelta. El problema fue elegir entre la
colección que uno tiene y ahí se abrieron las posibilidades de soñar. Me costó
trabajo, pero sepan que el Shelby Cobra 427 de 1964, sacó una leve ventaja con
respecto a los demás.
Piensen que quieren de
ese auto especial, para tenerlo en el garaje, muy cerca del dormitorio. Primero
me vino a la mente un súper deportivo de última generación. Imaginen llegar al
boliche del momento en un Lamborghini, Ferrari o Pagani. Lo único que tienen
que hacer es ruido, para que los vean bajar de esa máquina y listo. Solo hay
que elegir a la señorita más linda y llevársela. No hay que hacer nada, si uno
no habla mejor. Como dice el dicho “billetera mata galán”….
Esa es una buena
elección, sumado a la velocidad de esos autos, digamos que tenemos un combo
casi perfecto. El único inconveniente es que tarde o temprano nos vamos a
aburrir, que la señorita crea que es más importante que nuestro auto. Eso es
algo que nunca van a entender. Y el otro inconveniente es que a esos ultra
deportivos le falta, a mi gusto, un poco de mística y algo de personalidad, ya
que muchas veces tenemos que leer de que marca es, porque a simple vista no
logramos identificarlos.
Ustedes saben que uno
de mis puntos débiles son los autos de pre guerra. Me parecen magníficos, con
un halo de misterio y mucha historia, que los hacen mágicos. Con materiales
nobles, los vemos con partes de madera, cobre o bronce, que los hacen salidos
de un cuento de Julio Verne. Siempre me imagino, como habrá sido andar por las
rutas de los años treinta, con esas máquinas al mejor estilo Delage, Bugatti o
Duesenberg. Lo pesados que eran, con frenos no muy poderosos y a velocidades
muy respetables. La verdad es que esa sería una buena opción.
Y si uno tiene la
suerte de tener uno de esos clásicos, se puede dar el lujo de ir a distintos
eventos y exposiciones, y sentirse orgulloso de su majestuoso automóvil. Lo que
un poco me desmotiva, es el cuidado extremo que hay que tener en estos vehículos
a la hora de la conducción. Uno no va a pasear por la ciudad en su Bugatti
Atalante. Y en ese cuidado, por más que sea en una ruta desértica, debemos
escatimar el acelerador o cualquier maniobra brusca, porque uno no está
manejando solo un vehículo, uno está conduciendo una obra de arte.
Si quisiera manejar un
vehículo, sin tener que ser tan preciso en la conducción, mi opción sería otra
de mis debilidades: el Grupo B. Si, la verdad es que me gustaría tener una
bestia de rally. ¿Se imaginan haciendo trompos en un Audi Quattro S1? ¿O
doblando cruzado en la esquina a bordo de un Peugueot 205 T16? Ni hablar de
salir acelerando cuando la luz de semáforo se pone en verde, manejando un
Lancia Delta S4. Estoy pensando seriamente en cambiar de miniatura para esta
entrada….
No habría camino que
nos detenga, y no tendríamos que cuidarnos tanto por algún leve raspón. Después
de todo, estos autos están acostumbrados a los maltratos. El que no está
acostumbrado a ellos, es uno mismo. Son muy bruscos ante cualquier orden que
uno le da. Imaginen más de 500 HP pegados en la espalda, llevándolos en todas
las direcciones. Es como si Mohamed Ali, los usara de media res y entrenara al
mejor estilo Rocky. Y no se olviden del sonido, que al principio nos fascina y
media hora después nos dejó sordos.
Lo mejor entonces fue
hacer un mix entre las virtudes de estos distintos autos que me gustarían
tener. Imaginen un auto deportivo, con el cual se le puede decir a nuestra
señorita que es el último modelo de una casa inglesa y que tenga una
personalidad, imposible de confundir con cualquier otro vehículo. A eso súmenle
que tenga unos años como para ser un clásico, pero sin tener la necesidad de
tratarlo como si manejáramos a
Esta réplica
corresponde al fascículo 49 de la colección Car Collection de editorial
DelPrado. También tienen el video para disfrutar.
Como siempre los
invito a pasar por el blog Diecast Central, para que cada uno se sume a esta
iniciativa.







